Rubén... o cómo ganar desde 'la Barrera'

Rubén de la Barrera, en un partido (Foto: Cristian Martín)

El entrenador del CD Guijuelo analiza la primera parte de la temporada  del equipo con el objetivo más que cumplido y con la ambición de quien se siente en condiciones de luchar por algo que ya conoce, pero eso sí, con los pies en el terreno de juego... y con el balón.

Más de 100 días después, 12 partidos oficiales (10 de Liga y 2 de Copa), el futuro que vislumbra el CD Guijuelo no puede ser más halagüeño y atractivo. Eso sí, estos dos adjetivos dependen de una premisa muy clara en la vida y en el fútbol: tener los pies en el suelo... a lo que hay que sumar el balón.

 

Y, por sencillo y pragmático que parezca, al final en este deporte solo manda una cosa: "Ganar. Quizá sea ésa la palabra que define a este Guijuelo, que tiene que estar acompañado por méritos para que se dé esa premisa, está claro. Hay que merecerlo. Sumar 21 puntos de 30 posibles es para estar más que satisfechos y es una suma de puntos muy importante. Pero no debemos perder la perspectiva de cada partido, de no mirar más allá y de saber quiénes somos. Si no, estaríamos muy equivocados".

 

Quizá se pueda decir de otra manera pero es imposible definir con más claridad lo que está haciendo un equipo como el Guijuelo, con estructura de equipo sufridor pero con alma e ilusión de equipo que promete dar guerra hasta el final y que, Rubén de la Barrera (1985, A Coruña), analiza desde la perspectiva del tiempo, la serenidad y su propia experiencia.

 

De la Barrera, en un entreno (Foto: Chema Díez)

 

"¿Que nuestro objetivo es el play off? Por presupuesto y por plantilla, nuestro objetivo no es estar ahí arriba, pero está claro que cuando las cosas van bien, la gente se anima, se viene arriba y se generan otras expectativas. Pero que nadie olvide que esto es Segunda B y que ganar un partido es muy complicado. Estaría bien que nadie olvidase que somos el Guijuelo, siempre asociado al sufrimiento y que no tiene como meta estar ahí. A lo mejor también se asocia mi presencia con el Play Off por lo que ocurrió en mi primera etapa o porque ni Murcia ni Oviedo están en este grupo. Pero creernos más de lo que somos sería un error importante".

 

El entrenador del CD Guijuelo tiene claro que quizá en esta campaña el brillo en el juego de su primera etapa no tiene tanta continuidad (y lo asume) pero esto provoca un beneficio en forma de saber estar sin el balón, sufrir en colectivo y generar una estructura defensiva que hacen que sea un equipo muy difícil de batir.

 

"Creo que si hay algunas características que definen a este equipo, la solidaridad, el compromiso, ser fiel y familiar están en nuestro ADN, además de nuestra capacidad para saber competir durante los 90 minutos. Y eso es para estar orgulloso del equipo, no podemos perderlo. No en vano, estoy seguro de que vamos a jugar cada vez mejor y que los buenos momentos con balón tendrán más continuidad", asegura el gallego.

 

No en vano, para lograrla, quizá faltan algunas piezas que sí había en su primera etapa, por lo que el hecho de adaptarse o morir goza de más privilegio que nunca. "Ahora es cierto que exponemos menos; en mi primera etapa teníamos que ser muy superiores durante más tiempo al rival para poder ganar y ahora no es necesario; hay otros conceptos diferentes que hemos sabido incorporar, lo que no significa que no haya que mejorar cosas", reconoce.

 

Por ello, al mezclar todos estos elementos en la coctelera del fútbol, el resultado no puede ser malo siempre que este deporte actúe con justicia. 21 puntos de 30 posibles son argumentos más que de peso para pensar que algo bueno puede repetirse en Guijuelo esta campaña. Sin duda, Rubén de la Barrera es un ingrediente esencial pero debe ir muy bien acompañado de una palabra: "Ganar", y de todos esos factores que ayudan a conseguirlo. Parece fácil pero, solo eso, parece...