Rubén de la Barrera: “Si un equipo tiene fútbol, las cuentas salen solas”

De la Barrera observa el entrenamiento de sus jugadores (Foto: Chema Díez)

El entrenador del CD Guijuelo reconoce el mal momento de su equipo pero sabe que la reacción llegarán porque confía ciegamente en su plantilla y en que todos den “un paso al frente”.

Tres derrotas consecutivas, 8 goles en contra y solo uno a favor… es un resultado muy negativo para un equipo que hasta ese momento se había mostrado muy seguro y difícil de batir. Pero, en solo tres jornadas se desmoronó… pero no del todo, porque siempre que hay fútbol hay esperanza.

 

“Somos conscientes de lo que nos impide no ganar en estas tres derrotas que han sido muy diferentes unas de otras. Tengo toda la confianza del mundo en esta plantilla porque se lo ha ganado ya que hasta ese momento estábamos entre los tres primeros, sinónimo de haber sumado muchos puntos. No hay que remontarse a ser lo que fuimos ni pensar que somos lo que los últimos resultados indican”.

 

Así de claros son los argumentos del gallego Rubén de la Barrera, quien apela a la confianza para salir de esta situación y al hecho de “dar un paso al frente. Es solo un frenazo y de aquí a Navidad hay que levantarse y sumar el mayor número de puntos posible porque tenemos equipo para ello”.

 

Para de la Barrera, el equipo ha vivido cosas muy “positivas hasta la primera derrota y luego pasamos a vivir todo lo contrario. A no ganar, encajar y no marcar; ahora hay que convivir con lo muy malo y eso tiene que hacernos crecer y que cada uno de los que aquí estamos demos un paso al frente. No en vano, esta situación es algo que a todos los equipos de todas las categorías les pasa”, explica.

 

¿ESTÁ EL EQUIPO PREPARADA PARA DAR ESE PASO EL FRENTE?

 

“Desde el principio, teníamos claro que queríamos buenos futbolistas pero también a la gente adecuada y lo han demostrado. Pero ese 0 de 9 afecta al rendimiento del equipo y hay que dar un paso porque tenemos recursos, posibilidades y opciones; hay que crecer y saber que en esta categoría hay que hacer muchas cosas para ser merecedor de la victoria”, añade.

 

Pero, como se trata de un deporte, la solución es tan sencilla como complicada. “Si un equipo tiene fútbol, las cuentas salen solas. El problema es cuando un equipo no tiene nada a lo que agarrarse y solo le quedan dos cosas: sus jugadores o al rezo, la oración. Y nosotros sabemos que los puntos se logran jugando bien, defendiendo y metiendo goles. Debemos ser fuertes en ambas áreas porque eso de orar y rezar aquí no tiene cabida; al final, uno cuanto mejor juega tiene mejor suerte, mete más goles. Tenemos que creer”, concluye.