Rubalcaba dice que ETA quería montar un fábrica de bombas

En Portugal. El ministro de Interior confirma que la banda terrorista intentaba crear una industria de explosivos en el país vecino.
AGENCIAS / MADRID
El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó ayer que la banda terrorista ETA estaba “intentando montar” una fábrica de bombas en Portugal, tras el hallazgo en una vivienda en la localidad lusa de Óbidos de casi 1.500 kilos de explosivos.

Antes de participar en un acto del PSOE en Sevilla, Rubalcaba explicó que esta posibilidad se manejaba desde la interceptación a principios de enero de una furgoneta en la provincia de Zamora con material electrónico, pero “faltaba la otra parte, que son los explosivos, que ahora ya, por suerte, hemos encontrado. Esa fábrica ya no existe, lo cual es una buena noticia para todos”, añadió el ministro, quien explicó que es muy probable que ETA, presionada en Francia por las Fuerzas de Seguridad francesas y españolas, hubiera decidido hace tiempo trasladar “su aparato logístico, su fábrica de bombas” a Portugal.

Rubalcaba subrayó que “lo que ETA no pensó, y ahora ya sabe, es que en Portugal también hay una Policía que trabaja con las fuerzas de seguridad españolas” para impedir ese tipo de fábricas. El ministro ha insistido: “da igual dónde esté, en Francia se encontrará con la Policía francesa, en Portugal con la portuguesa y siempre con la Policía española y la Guardia Civil para impedir que ETA siga haciendo lo que pretende, que es atentar”.

Agradeció la colaboración de las Fuerzas de Seguridad portuguesas y anunció que se reunirá en los próximos días con su homólogo luso, Rui Pereira, con el que conversó en la jornada de ayer, igual que lo hizo con el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, al que mantuvo informado de los detalles la operación. Según los datos con los que cuenta Interior, “cabe imaginar –explicó Rubalcaba– que ETA estuviera pensando en hacer algo en Cádiz”, puesto que se encontró un mapa de esta ciudad y otro de San Fernando, en los que no aparece ninguna indicación, y un teléfono.

Sin embargo, el ministro ha recordado que “los 1.500 kilos de explosivo que tenía para intentarlo ya no los tiene, y espero que dentro de muy poco los etarras que pensaban hacerlo no estén por ahí sueltos sino frente a los jueces”.

Mutismo en Portugal
Por su parte, las autoridades de Portugal guardan un mutismo total sobre la envergadura del arsenal hallado en la casa de Obidos alquilada por ETA, del que los medios lusos han informado, con cierta irritación, por lo publicado en España.

Tres días después de que la policía portuguesa descubriera el chalet donde los etarras guardaban, según lo anunciado el sábado en Madrid, 1.300 kilos de explosivos, ninguna autoridad portuguesa reconoció que haya más de los 500 que comentó un mando policial a la nube de periodistas que acudieron a Obidos. Varios de los principales diarios lusos recogieron ayer una declaración distribuida por la agencia estatal de noticias Lusa en la que el presidente del Observatorio de Seguridad, Criminalidad Organizada y Terrorismo (Oscot), José Manuel Anes, pide una “declaración del Gobierno sobre el hallazgo en Portugal de una de las mayores bases de ETA”.

La agencia Lusa, habitualmente bien informada en fuentes oficiales, y otros medios admitían, al reproducir las informaciones difundidas en España sobre la enorme cantidad de explosivos encontrados en Obidos, que el ministerio de Administración Interna (Interior) portugués había rehusado hacer cualquier comentario.

Los rotativos de Lisboa y Oporto detallaron ayer los explosivos, mapas, ordenadores y teléfonos móviles encontrados en la casa de Obidos e incluso cómo la videocámara de un supermercado ayudó a identificar a uno de los etarras, con citas a la prensa y al Ministerio del Interior de España. La prensa lusa resalta además que se trata del mayor arsenal incautado a ETA en una década y que las evidencias encontradas en el chalé de Obidos.