Rotondas en Salamanca: Pozo de dinero sin fondo de dudoso gusto

Rotonda UDS con el monumento valorado en 47.000 euros

El dinero gastado para la construcción de las últimas rotondas en Salamanca ya no sólo provoca discusión sobre su conveniencia o gusto estético, sino también sobre la exageración de las partidas presupuestadas.

Salamanca se ha convertido en ciudad tomada por las rotondas que, más allá de su conveniencia para facilitar el tráfico rodado, han pasado a ser foco de discusión tanto por su gusto estético como, sobre todo, por las dotaciones económicas que se han asignado para su construcción.

 

Solo basta con repasar los dos últimos ejemplos. Hace unos días, y después de varios meses de trabajo, quedaba definitivamente terminada la rotonda Unión Deportiva Salamanca en el cruce entre la Avenida Portugal y la calle Torres Villarroel. Una construcción que quiere sevir de homenaje al club de fútbol desaparecido y por eso sobre ella se ha erigido una escultura evocativa para la que se asignó un presupuesto nada menos que de 47.000 euros. A esa cantidad habría que sumarle el coste de la propia glorieta.

 

En septiembre de 2014 se adjudicaron las obras de la glorieta Adolfo Suárez en el cruce de Maristas, Peña de Francia y Doctor Ramos del Manzano. Una obra con la que se buscaba acabar con el giro a la izquierda que realizaban los autobuses para entrar en la estación y a la que se decidió dar el nombre del fallecido expresidente. La obra se adjudicó por la nada desdeñable cantidad de 106.477 euros y se inauguró el 15 de diciembre como un monumento a la Democracia.

 

Su aspecto inicial se hubo de retocar posteriormente y las piedras que se habían colocado fueron reemplazadas por césped para evitar posibles accidentes. La funcionalidad de esta glorieta como la de otras fue inicialmente muy criticada por usuarios y formaciones políticas porque la regulación semafórica junto a ellas contribuía a congestionar más el tráfico.

 

.

Rotonda Adolfo Suárez, con coste de 106.477 euros

 

Pero la rotonda de la estación de autobuses no es con seguridad la que más cara le ha salido a las arcas municipales en los últimos años. Entre tres vías arteriales como la Avenida de Portugal, el paseo de la Estación y el túnel de la Televisión se erigen 325 metros cuadrados de glorieta en curiosa forma elíptica -que ha provocado más de un problema de circulación porque la calzada está a diferente nivel-, que evoca el antiguo paso de las vías del tren por la zona y tardó varios meses en ser finalizada.

 

Sobre su coste final no existe constancia puesto que fue incluído dentro de la obra de rehabilitación que se realizó en el paseo de la Estación, que tuvo varias fases y cuyo proyecto inicial incluso se cambió una vez que ya se había reallizado. 

 

Glorieta Antonio Heredero Gil