Rosa López: "No sé qué habría sido de mí si no hubiese ganado Operación Triunfo"

Rosa López en el Reencuentro

En su regreso al lugar donde empezó todo, donde empezó Operación Triunfo 1, la ganadora reconoce: "Volver aquí es reencontrarse con la antigua Rosa. Yo tenía 20 años pero mi cabeza era de 13".

Ha empezado OT El Reencuentro y no podía hacerlo con otra que no fuera Rosa López, la ganadora. Ella ha sido la primera en entrar a la casa donde tiene lugar el esperado reencuentro y lo ha hecho con la curiosidad de una primeriza pero la seguridad y empaque de toda una veterana ya en la música. Al visitar el plató donde se grababa la gala, del cual ha afirmado que "está igualito", ha recordado con nostalgia sus inicios en el programa: "Volver aquí es reencontrarse con la antigua Rosa. Yo tenía 20 años pero mi cabeza era de 13". Asimismo, ha relatado su inexperiencia cuando comenzó en el programa: "Sabía que no estaba preparada ni emocionalmente ni físicamente ni culturalmente. No estaba preparada para nada. No había por dónde cogerme".

 

Rosa ha conseguido superar muchos miedos y retos personales, ésta ha explicado lo duro que le resulta revivir el pasado: "Sé que debería de alegrarme por toda la evolución pero no puedo ver vídeos; me da rabia verme así". Sin embargo, ha reconocido que "aquí se ha quedado la energía de 'OT1'. Se nota". Además, ha asegurado que su pesimismo tenía un gran protagonismo en el día a día dentro de la Academia: "Todas las cosas que mis padres me enseñaron no me valían de nada. Continuamente tenía un estado de culpabilidad, de que todo va a salir mal".

 

Al hablar sobre la competitividad, Rosa ha señalado que era "cada uno con uno mismo, pero no unos con otros". "Era como que me daba miedo ganar y hasta que llegó el final no me lo podía creer. Fue como sufrimiento y alegría a la vez", ha continuado sincerándose la exconcursante. También ha resaltado la importancia a nivel personal que marcó su triunfo en el programa: "No sé qué habría sido de mí si no hubiese ganado, pero ganar hizo que me pusiese las pilas", añade la cantante.

 

Asimismo, la que fuera representante de España en Eurovisión 2002, ha recordado su sensación antes de cantar en cada gala: "Una vez me preguntaron en una rueda de prensa que qué sentía al subir al escenario y dije que era como un potaje de lentejas, con muchas cabecitas". Ha continuado recalcando el fenómeno fan que llegó a crearse con 'OT' y cómo se veía en su día a día: "Ahora podemos caminar por la calle, pero antes no podíamos", se sincera la cantante.

 

La vida en televisión pilló por sorpresa a una inexperta Rosa que, pese a la fama tras su paso por la Academia, no olvida de dónde viene: "Venimos del pueblo. Nos hemos criado en un polígono pero me siento orgullosa de donde nos hemos criado". Sin embargo, también reconoce que aunque el programa le ha cambiado la vida en todos los aspectos, cuando vuelve a Granada -su ciudad natal- le da miedo porque "retrocede demasiado" al retomar hábitos que tenía olvidados: "Empiezo a hablar mal, como mucho...", ha señalado la extriunfita.

 

Aunque actualmente ha sabido compatibilizar su vida pública con la privada, Rosa ha reconocido que antes llegaba a sentirse "un poco extraña" en su propia casa"Me siento en medio de dos realidades, como si no valiese para un estilo de vida ni para otro", ha reconocido la cantante tras asegurar después que todavía queda mucho que aprender y que está dispuesta a llegar hasta ahí.