Romario atiza a la FIFA: "Se están cachondeando de nosotros con nuestro dinero, con dinero público"

El ex futbolista señala que este organismo es el verdadero presidente de Brasil.

El exdelantero del FC Barcelona y de la selección brasileña de fútbol, Romário De Souza Faria, 'Romario', ha acusado al máximo ente fútbolístico del mundo, la FIFA, de ser "el verdadero presidente de Brasil" por manejar los hilos de la política oficial que está destinando a la construcción de estadios el dinero que debería emplear en las escuelas del país.

  

"Se están cachondeando de nosotros con nuestro dinero, con dinero público. Es una falta de dinero y de escrúpulos", declaró en un video colgado en YouTube, en el que aseguró que, con el esfuerzo económico destinado a la construcción de las instalaciones deportivas que albergarán el Mundial 2014 se podrían haber construido "8.000 escuelas nuevas", fabricado "39.000 autobuses" o instalado "28.000 campos de deporte en todo el país".

 

Estos comentarios resumen la indignación popular con la inversión deportiva de cara al Mundial, una cantidad estimada de 10.000 millones de euros que ha sacado a la población a las calles durante la celebración de la Copa Confederaciones.

  

Romario no se quedó solo en la inversión educativa. "El dinero que se han gastado en el estadio 'Mane Garrincha' podría haber servido para construir 150.000 viviendas de protección oficial", denunció. "Pero no, nos gastamos los reales (la moneda oficial) en un estadio".

  

"¿Es bonito?", ponderó. "Sí. ¿Es práctico? No mucho. Pero hay que tener en cuenta que tras la Confederaciones habrá que modificar lo que no funcionaba y tendrán que añadir cosas nuevas de cara al mundial", constató, antes de acusar finalmente a la FIFA de ser "el verdadero presidente de este país".

  

"La FIFA llega a nuestro país e impone un estado dentro de un estado. No van a pagar impuestos. Van a venir, van a instalar el circo sin gastarse nada, y se van a llevar todo con ellos", declaró, en relación a la ley aprobada por el Congreso que exime al organismo del pago de impuestos sobre los beneficios que obtenga por el mundial, una de las condiciones que impuso la FIFA para designar a Brasil como sede de la competición.