Roban más de un centenar de fotografías de las sepulturas

Cementerio de Salamanca. Actúan de madrugada aprovechando que el campo santo permanece cerrado y no causan daños en las lápidas.
TRIBUNA

Más de un centenar de sepulturas del cementerio San Carlos Borromeo se han visto afectadas durante las últimas semanas por el robo de las fotografías de los difuntos, según aseguraron algunos de los afectados y confirmaron desde el campo santo.

Al parecer, y según ha podido conocer este periódico, la primera oleada de robos de retratos se produjo los días previos a los Santos, pero desde ese momento, las sustracciones habían cesado hasta hace varias semanas donde autor o autores desconocidos se dedican a entrar por la noche en el cementerio para poder cometer sus robos, ya que por el día hay más vigilancia, ante la perplejidad y desconsuelo de las familias que no entienden cuál es el motivo que puede llevar a alguien a quitar las fotografías de sus seres queridos de las sepulturas. Al respecto, desde el cementerio aseguran que es una actuación aleatoria, es decir, que no es una venganza contra un difunto o una familia concreta, ya que las sepulturas afectadas son bastantes.

Uno de los perjudicados explicó a TRIBUNA que cuando acudió el pasado lunes al cementerio percibió que la fotografía de su hijo había desaparecido: “No me entra en la cabeza qué es lo que mueve a alguien a robar las fotografías de un ser querido. No encuentras el motivo”, señaló, a la vez que denunció la “impotencia” que supone comprobar “que han profanado la sepultura de un familiar”. Posteriormente, confirmó que esta actuación se había repetido en otras muchas lápidas y de la misma manera: la mente perversa del autor o autores utilizan una espátula o destornillador para extraer el retrato incrustrado en el mármol y una vez conseguido el objetivo se marchan del lugar sin originar más daños materiales en las lápidas, aunque sí psicológicos para las familias, ya que las fotografías tienen un importante valor sentimental.

Mientras que en otras ocasiones, los ladrones robaban las placas donde se inscribe el nombre de los difuntos, en esta ocasión, su único objetivo son las fotografías, lo que inquieta más a los afectados, conscientes de que el móvil del robo no es económico.

Ante estas sustracciones, la gerencia del cementerio San Carlos Borromeo, que está al corriente de lo sucedido, al igual que otros afectados, ya han interpuesto una denuncia ante la Policía con el fin de que identifiquen al autor o autores de estos extraños robos y poder conocer cuál es el destino final de estas fotografías.