Reválida blanca en Lyon

UN CAMPO COMPLICADO. El Real Madrid inicia las eliminatorias a vida o muerte en un campo donde nunca ha logrado ganar.
EFE

El fútbol cada vez más eficaz y reconocible del Real Madrid de Manuel Pellegrini pasa una reválida crucial frente a un irregular Lyon en la ida de los octavos, una competición en la que los franceses nunca han perdido contra los madrileños. El encuentro puede resumirse en un choque entre dos trenes que buscan su identidad y, mientras, encadenan buenos resultados.

El Lyon parte con la victoria moral de haber ganado a los españoles en las dos veces que los han recibido en su estadio. Pero esos partidos se disputaron en otros tiempos, cuando el Lyon era un equipo que buscaba la grandeza que nunca tuvo y el Madrid en recuperar la de otros años. El contexto es ahora diferente, los lioneses han perdido buena parte de su estilo y el Madrid parece encontrar la vía que buscaba.

Medio año después de haber tomado las riendas del conjunto madrileño, el técnico chileno parece haber dado con la fórmula de juego que le conviene y, aunque la vistosidad aparece por el momento a chispazos aislados, el equipo sigue una vía muy concreta. Cuatro victorias consecutivas, las dos últimas con tres goles a favor y ninguno en contra, hablan bien de la solidez que se construye en torno a un Madrid que parece cada día más inviolable en defensa y que cuenta con los golpes de genio de sus estrellas en ataque.

Poco cambiará Pellegrini de un equipo que funciona. Con respecto a la victoria frente al Xerez la única modificación parece ser la entrada de Albiol en sustitución de Garay, mientras que la entrada de Benzema en el once inicial parece poco probable, al estar insuficientemente recuperado de la lesión que a punto estuvo de apartarle de la lista de convocados.

Eufórico por haber logrado, al fin, recortar la ventaja con el Barcelona, que ahora es de dos puntos, el Madrid tiene que confirmar su buen momento en un estadio en el que siempre ha salido malherido. Ahora el duelo es a vida o muerte. El Madrid en esas lides, tiene más experiencia, aunque es cierto que los lioneses saben lo que es superar los octavos de final hace menos tiempo.

Enfrente tiene a un equipo que no encuentra su juego pero que acumula buenos resultados, como el del pasado fin de semana trabajosamente logrado frente al Lens (1-0) con un tanto del argentino Delgado en el minuto 77.

Medirse al Madrid necesita de una buena dosis de moral y por eso desde el vestuario del Lyon se recuerdan los triunfos pasados ante los merengues y se multiplican las señales de confianza.

Buena parte de sus opciones de éxito pasan por ver el momento de forma en el que llega Lissandro, el hombre de más calidad del equipo, el alma. De su conexión con su compatriota César Delgado depende buena parte de la aportación ofensiva lionesa, como demostraron ante el Lens.