Respeto en la procesión del Santo Brazo

Miles de personas acompañan a la Santa en el día grande de las fiestas albenses
roberto jiménez
En Alba de Tormes reposan el corazón y el brazo, incorruptos ambos, y a la vista. En Ávila, los restos de los restos. La mano, también incólume, se conserva en un convento de Ronda. Este despiece y dispersión de partes humanas se corresponden con los que en su día, unidos y formando un todo, conformaron el cuerpo de una gran figura: Santa Teresa de Jesús.

Teresa, que por esas cosas del azar, murió un 4 de octubre de 1582 y fue enterrada al día siguiente, ¡el 15 de octubre! Tal día como ayer, donde la villa ducal de Alba de Tormes celebró la fiesta de local de ocho días de celebraciones. En los reinos hispanos se cambió del calendario juliano al gregoriano.

Franco murió rodeado de la mano de la santa, que le acompañaba, dicen, en sus viajes, aunque la tradición popular piensa que era el brazo. Esta mano, desde luego, siempre tuvo vocación viajera.

Si ya en vida recorrió los muchos kilómetros que la santa fundadora hizo por aquellos caminos de Dios, una vez separada del cuerpo, en 1583, pasó por sendos conventos de Ávila y Lisboa, en el siglo XIX a Olivais, también en Portugal, y en el XX, recaló en la localidad malagueña de Ronda, hasta que el dictador se lo apropió en 1936, manu militari, nunca mejor dicho.

Desde el jueves, cuando los vecinos de Alba de Tormes acompañaron a la Santa en procesión, la Doctora Universal ha sido objeto de veneración por parte de los centenares de personas que se han acercado hasta la iglesia de La Anunciación.

Muchos han sido ya los que durante estos días han podido ver, además de las reliquias y la habitación en la que expiró, objetos relacionados con la doctora de la Iglesia y su familia, tales como uno de los tres juegos de llaves del sepulcro, su árbol genealógico y recuerdos relacionados con santos o religiosas de su época.

Ayer los vecinos de la villa ducal participaron religiosamente en la procesión del brazo. Por otra parte, en el aspecto lúdico festivo destacaron durante el día el encierro matinal, la salida de los tradicionales cabezudos, la música folclórica y étnica del grupo Etnomadas, con la participación de la albense, Maravillas Cañizal y el concierto de David de María en la plaza de toros.