Remontada plena de fútbol y coraje para que el liderato se vista de blanco

0-2 EN EL MINUTO 60. En media hora mágica, el Real Madrid levantó un partido que el Sevilla le había puesto muy cuesta arriba. EN EL 92. El tanto de Van der Vaart desató la locura en el Santiago Bernabéu
efe

Mereció el triunfo el Madrid y lo buscó superando todos los obstáculos que se encontró en el camino, que no fueron pocos. Dos goles en contra, la magnífica actuación del gran Palop. Supo controlar la ansiedad de verse debajo en el marcador, nunca renunció a la victoria, siempre creyó en ella. Ese corazón indestructible fue el que llevó a doblegar a un buen Sevilla y a vestirse con el traje de líder.

El comienzo no fue sencillo para el Madrid, que se encontró con un Sevilla que salió al Bernabéu con aires de equipo grande, sin que le condicionara el rival o el escenario. El premio al descaro y el buen hacer del Sevilla llegó a los diez minutos, cuando Xabi Alonso marcó en propia puerta. El Madrid necesitó 20 minutos para entonarse e inquietar a su rival. Hasta el descanso, el Madrid se lanzó a un asedio tan insistente como improductivo. No corrigió nada Pellegrini, que esperó a ir perdiendo por 0-2 para dar entrada a Van der Vaart y Guti por Arbeloa y Lass. Con todo perdido, Pellegrini reordenó el equipo. Guti fue el jefe en las maniobras y el Madrid sólo necesitó consumir diez minutos para empatar. Fue una continuación del asedio vivido en el primer tiempo. Primero marcó Cristiano, tras un pase de Marcelo que le llegó rebotado al portugués, y después fue Ramos quien cabeceó a gol un córner sacado por Van der Vaart. Antes y después se vio un disparo al larguero de Higuaín, otro de Guti y un tiro del argentino al poste.

El Sevilla estaba roto y aguantaba como podía el asedio. Buscó reforzar el centro del campo Jiménez con Duscher, que suplió a Negredo, pero el mando era del Madrid era del Madrid, que no descansó hasta que ya en el tiempo añadido Van der Vaart culminó la remontada.