Regalos y trueques: Una alternativa gratuita que resuelve cientos de apuros al día

Montse Marcos, creadora del grupo (Foto: Raquel Fernández-Novoa)

'No lo tiro' Es una cadena de favores que nace en Salamanca. Un punto de encuentro digital que se ha convertido en una gran familia para más de 4.000 personas y que ha surgido de una 'limpieza de armario'. 

 

EN DATOS

 

La página recibe 150 mensajes al día.

Se realizan entre 100 y 200 trueques.

 

Echa un vistazo en:

http://on.fb.me/1oGE8FZ

En medio de esta tarea tan habitual, Montse Marcos, ama de casa y camarera los fines de semana, se planteó una cuestión: “¿Por qué tirar?”. Decidió de esta manera crear un grupo de Facebook con fotos de los objetos personales que ya no utilizaba con el fin de que pudiese hacer servicio a alguno de sus conocidos.

 

En sólo cinco meses, más de cuatro millares de personas de toda España han solicitado unirse para colaborar en la red social: “Nunca me habría podido imaginar que hubiese llegado a esto”, confiesa Montse.

 

La administradora lleva a cabo una actividad que funciona sin  ánimo de lucro. Todo lo demás parte de la iniciativa individual, espontánea, no se planteó este maremágnum de intercambios.  De un día para otro ha convertido su casa en un improvisado almacén comparable al más insólito de los bazares.

 

Habitación de casa de Montse. (Foto:Raquel Fernández-Novoa)

 

Su tarea le implica una dedicación 24 horas, confiesa que muchas veces la desborda y se ve obligada a actuar con mucha frialdad, en el actual contexto de crisis recibe centenares de mensajes de personas que le cuentan sus dificultades.

 

Opina que en Salamanca, como cualquier ciudad de tamaño medio, la gente tiene ciertos perjuicios y cuidan mucho su imagen de cara al exterior, no atreviéndose a hablar en público y contar sus necesidades porque las conoce mucha gente. A este numeroso perfil de personas les responde de forma tajante: “La vergüenza no da de comer” .

 

Son cada vez más los que se arrancan la máscara de la apariencia, sale de su bochorno y responden con naturalidad porque comprueban con la progresión del grupo que no son casos aislados, que una cifra importante de personas necesita la colaboración de sus vecinos y que entre todos se pueden llegar a conseguir grandes cosas.

 

Recalca, que en principio el reclamo que la llevó a crear el grupo no fue “El necesito” sino el “Si me lo puedo ahorrar…”

 

Han llegado por mil vías a su casa desde una depiladora láser a un tobogán, una piscina, baúles antiguos, balancines…  De esta manera una mujer sin demasiada solvencia ha construido un parque para su hijo, otra chica que se preparaba para trabajar en un centro de estética consiguió material para sus prácticas. Incluso una joven consiguió encontrar trabajo planteando su caso durante un intercambio de objetos. La heterogeneidad de casos es abrumadora y se multiplica todos los días, las interacciones son muy variadas, y totalmente aleatorias.

 

Objetos y bolsas preparados para el envío (Foto: Raquel Fernández-Novoa)

 

Los vestidos de novia y de comunión son un movimiento frecuente en primavera y verano, tanto, que ya se preparan para solventar las demandas del año que viene. Dan mucha salida a los objetos infantiles, cuyo uso suele ser efímero y su destino, permanecer encerrados y olvidados en una caja de cartón.

 

La demanda de ropa de niños es creciente, así como la de juguetes, accesorios y muebles (sillas, cunas, parques etc.) Los libros de texto están muy solicitados y, debido a su elevado precio, la demanda ha ascendido de tal manera que se ha tenido que crear una sección paralela dedicada únicamente al intercambio de materiales didácticos.

 

Los perfiles de los donantes son muy variados, de adolescentes a ancianos pasando por niños que utilizan el Facebook de sus padres con anuncios del tipo: “Yo ya no juego con esto, es para niñas pequeñas, lo dono”.

 

También se han dado casos de préstamos. Los objetos a veces pasan a trascender de alguna manera su condición inerte y adquieren un valor sentimental y simbólico. A quien le cuesta desprenderse de ellos simplemente los presta.

 

Trastero (Foto: Raquel Fernández-Novoa)

 

El grupo está abierto a todo aquel que quiera echar una mano, pero con sus límites. La administradora ha vivido situaciones desagradables. Cuenta cómo personas que han aprovechado la desgracia de un familiar para vender los objetos que se le donaban. Incluso en una ocasión han llegado a amenazar al hijo de Montse, cuando ésta cede un objeto que había pedido una persona, a otra que lo necesitaba más. Ante tales posturas, no le tiembla el dedo para darle al botón eliminar. Para evitar conflictos lanza un consejo: “Que no pidan por egoísmo”.

 

Define la rabia que siente cuando la tratan de engañar como un huracán interno. Pero a continuación cambia de parecer y acepta que merece la pena sólo por lo que le llena ver cómo se vuelca la gente y cómo responden. Menciona una ocasión en que una mujer agradecida le escribe un mensaje: ”Gracias a ti mi hijo ha sonreído”.

 

Al preguntar a la creadora del grupo si una vez palpado el éxito de su página se ha planteado sacar beneficio cambiando el formato, contestó rotunda: “No existe un beneficio mayor que poder conseguir siempre lo que necesito. No no creé el grupo para eso, no me interesa lucrarme”