Refugio para la venta ilícita

En verano, debido a las fiestas de los municipios, aumentan los desplazamientos con las sustancias
E. G.

Salamanca es una ciudad visitada tanto por los turistas como por los que acuden, de paso, con otros fines poco lícitos: el traslado de sustancias estupefacientes de norte a sur, o viceversa. En verano, debido a las continuas fiestas de los municipios, es la época más propicia para que los camellos hagan su particular agosto a través de la venta ilícita. Por ello, los agentes incrementan la vigilancia ante el aumento de los desplazamientos a estos municipios con la droga.

La Nacional 630 –la Ruta de la Plata–, relegada a un segundo plano por la rapidez que proporciona la autovía A-66, es una de las vías más utilizadas para el traslado de este tipo de mercancías ilegales, debido a la facilidad para desplazar la droga desde Sevilla hasta Gijón. Por ello, Salamanca es un paso obligado para estos vendedores ilegales. Prueba de ello, es la cantidad de sustancias incautadas en lo que va de año en esta vía. El calendario de incautaciones efectuadas durante este año en la Ruta de la Plata, marca finales de febrero como el primer decomiso de sustancias. En esta ocasión, los agentes de la Guardia Civil detuvieron de madrugada a un hombre de nacionalidad marroquí de 53 años, que escondía 124 bellotas de hachís en su cuerpo. El individuo viajaba en un autobús de línea regular, cuando los de la Sección de IntervenciónRápida dieron el alto al vehículo, a la altura de la rotonda de Tejares. Los fuertes dolores intestinales que presentaba le delataron. Tan sólo dos días después, en un dispositivo instalado en el polígono El Montalvo II, el perro detector de droga marcó una de las zonas del turismo en el que viajaban dos hombres de 32 años. Tras el panel de la puerta del turismo, hallaron 99 bellotas de hachís, que arrojaron un peso próximo al kilo. A finales del mes de marzo, un nuevo golpe al narcotráfico se saldó con 900 gramos de hachís. De nuevo, el lugar del hallazgo volvió a ser la circunvalación de Aldeatejada. En esta ocasión, un hombre de 43 años, J. M. V. G., procedente de San Sebastián empleó esta vía para trasladar casi un kilo de hachís –escondido en el respaldo trasero– al sur.

Abril ha sido un mes marcado por los constantes registros de vehículos que dieron como resultado cuatro detenciones. En la madrugada del 22 de abril, los agentes sorprendieron, a la altura del kilómetro 3,43 de la N-630, a un conductor, de 32 años, con 25 bellotas de hachís –arrojaban un peso de 250 gramos– escondidas en el cinturón del turismo. Cuatro días después, en el mismo punto kilométrico de la misma vía, un joven de 26 años viajaba en un autobús de línea regular que cubre la ruta Algeciras-La Coruña, con 1.007 gramos de hachís en una mochila. Tan sólo dos días más tarde, y en la misma noche, los agentes se incautaron de 200 gramos de hachís escondidos en el maletero de un autobús de línea regular y 225 gramos de marihuana en un vehículo.

Puesto que no hay mal que por bien no venga, el derrumbe de la estructura de un puente de la A-66, a su paso por Aldeatejada, supuso complicaciones para los conductores, que se vieron obligados a retomar durante un tramo la N-630, donde les esperaban los agentes, a la altura del polígono El Montalvo, para efectuar los registros. Durante esta temporada, los efectivos consiguieron controlar el tráfico de droga, algo que lo tienen más difícil en la actualidad con la apertura del tramo, por la dificultad para efectuar registros en plena autovía.