Recital de Íker Casillas para sostener al Real Madrid 0 - 0 B. Munich

 
EFE
El capitán del Real Madrid, Íker Casillas, definió el duelo contra el Bayern Múnich, en el amistoso en homenaje al Kaiser bávaro, Franz Beckenbauer, que se saldó a favor de los madridistas en la ronda de penaltis (2-4). Casillas paró dos penas máximas en la tanda que decidió el duelo, a Hamit Altintop y a Edson Braafheid, tras un encuentro que se había caracterizado por la presión bávara, sin éxito, ante la portería madridista.

Ya el primer tiempo fue un recital de Íker Casillas. A los siete minutos el Bayern rozó el gol, tras un penalti de Sergio Ramos a Frank Ribéry, pero el guardameta madrileño paró por partida doble, primero el tiro desde los once metros de Badstuber y luego su intento de remate tras el rechace. Siguió Casillas parando a Ribéry, en el minuto 14, mientras poco después Marcelo dio casi el primer disgusto serio a los bávaros, con un disparo a puerta desde 30 metros. El Bayern no daba tregua, Casillas tampoco.

El segundo tiempo generó una profusa ronda de cambios en ambos bandos. Y así, con menos presión ya de los bávaros sobre Casillas y algo más de presencia madridista en la portería del Bayern, se llegó a la ronda de penaltis. El duelo entre Casillas y Kraft.

El partido estaba anunciado como de “despedida” a Beckenbauer, 33 años después de que dejara el club bávaro. Era una despedida tardía para una figura a la que el Bayern le debe casi tanto como el fútbol alemán y mundial, y ambos equipos acudían con ganas.