Raúl Moreno, el ídolo; De Lucas, el denostado

(Foto: Chema Díez)

El portero de la UDS fue ovacionado y una parte de la afición coreó su nombre desde el inicio del partido frente al Atlético de Madrid B; el capitán, por su parte, fue silbado cada vez que tocaba la pelota y con gritos en su contra por un sector del Helmántico; el otro, le aplaudió.

Si hubo dos protagonistas en El Helmántico, esos fueron Raúl Moreno y Pablo de Lucas, pero por motivos completamente diferentes. La afición recibió mayoritariamente al equipo con pitos a su salida al terreno de juego, pero luego un sector del fondo sur, con varias peñas entre las que se encontraba Brigadas Charras, la tomó con el portero y el capitán, peor por motivos completamente diferentes.

 

El primero, Raúl Moreno, se llevó las grandes ovaciones del partido con gritos a su favor y con un sector de la afición que aplaudía cada una de sus acciones, todas ellas certeras. “Raúl Moreno, lololololo, Raúl Moreno…”.

 

El segundo, Pablo De Lucas, no tuvo tanta suerte ya que el fondo sur unionista no le tiene especial cariño al jugador del equipo charro. Tal es así que desde el inicio del partido cada vez que tocaba la pelota, los pitidos se dejaban notar en el campo, al igual que cada poco tiempo con gritos de todo tipo en su contra. En la segunda parte, todo cambió porque ya no recibió las mismas críticas ni con la misma intensidad.

 

 

“De Lucas coge la bici, De Lucas coge la bici…” o “De Lucas, cab… fuera de la Unión” fueron solo algunas de las lindezas que le dedicó un sector de la afición durante los primeros 45 minutos. No obstante, y según pasaban los minutos, otro sector de la afición le ovacionaba por sus acciones e incluso llegó a recriminar el trato que le dio una parte de los presentes en el Helmántico. División de opiniones… y De Lucas se marchó llorando…

 

No obstante, la afición se portó de manera ejemplar con el equipo, al que pitó en conjunto, solo al salir al campo, aunque después dirigiera sus críticas en otro sentido. Javi H. y Piojo también vieron reconocido su esfuerzo.