Rápidas y mortales

Como aquel atípico western del año 1995 protagonizado por Sharon Stone, ayer sólo quedó en pie el equipo más rápido y fuerte: Ros Casares. Las valencianas sacaron su revólver, dispararon y lo volvieron a enfundar mientras Halcón Avenida aún esperaba el pitido inicial. Y es que Ros Casares era consciente de que no podía dejar pasar esta oportunidad de meterse en la Final Four, porque no llegar a las semifinales de la Euroliga, cayendo en una serie de tres partidos a manos de su gran rival nacional es algo que no se puede permitir. De momento, con el inicio fulgurante del encuentro, tiene a las salmantinas KO.
Isabel de la calle / Valencia

Halcón Avenida, por su lado, salió de una manera muy inocente al parqué de la Fonteta. Su principal preocupación eran los posible posteos de Vesela y, en cambio, cayeron a manos de la otra alero valenciana: la pistolera Belinda Snell. La australiana sumó nada menos que 13 puntos en el primer cuarto, logrando desquiciar a Anke de Mondt, que ya había hecho dos faltas en seis minutos intentando pararla.

Jordi Fernández intentó arreglar el desaguisado rotando a sus aleros, que no tuvieron el día, dando entrada incluso a Xargay y confiando en Podrug y Podkovalnikova para dar respiro a sus interiores americanas. Pero no hubo forma. Ayer, la defensa de Ros Casares mantuvo con las manos atadas a Halcón Avenida. A este nivel de exigencia física, las charras poco tienen que hacer. Las ocho jugadoras valencianas que rotan sin cesar son como un rodillo que pasa sobre su rival cuando juegan a esta velocidad: Rápidas y mortales.

Aun así, para la impresión que ambos equipos estaban dando en la pista, la renta (durante la primera mitad) parecía remontable en muchas ocasiones, en las que Halcón Avenida hizo la goma. Pero ayer ni siquiera la suerte se puso del lado charro, que erró una y otra vez tiros sencillos. Con el tiempo y la creciente desesperación también se fallaron muchos pases, en parte también porque Ros presionó las líneas entre jugadoras de forma magistral.

Con diez abajo comenzó la segunda mitad (39-29), por lo que nada parecía aún perdido. Sin embargo, Halcón Avenida seguía sin ver aro (sólo anotó 11 puntos en el tercer cuarto). En estos minutos, las charras sólo tenían un 2/8 en triples, mientras que las valencianas sumaban ya 7/17. Y la diferencia fue haciéndose cada vez mayor hasta superar los 20 puntos al inicio del último cuarto (60-40) en el que Halcón Avenida se mostró desesperado e impotente. En estos minutos resurgió además la figura de Valdemoro que incluso coja puede sentenciar un partido. En esta ocasión forzó una falta de Isa sobre su tiro de tres que supuso tres tiros libres anotados y, acto seguido, anotó un triple. 6-0 para ella y 66-42 para Ros.

El final, para olvidar, sirvió acaso para que Willingham y Lyttle pudieran recuperarse pensando ya en el viernes. Y es que como mal menor, la recuperación de este suspenso está a la vuelta de la esquina, apenas en dos días, aunque en el equipo charro flota la desagradable idea de que a este ritmo, pocos equipos europeos aguantarán a Ros.