Rajoy pierde la prisa tras verse con Rivera y el PP descarta una investidura hasta septiembre

Mariano Rajoy se reúne con Albert Rivera en el Congreso

Rajoy olvida caulquier prisa para ser investido tras el acercamiento con Ciudadanos y Rivera. Enfría la opción del 23 de agosto porque ve más fácil que no haya que volver a elecciones: ya no urge convocar para que fueran antes de Navidad.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, considera que el "primer paso" que ha dado este miércoles con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, permite emprender una vía de negociación que le puede llevar a ser reelegido y va a aprovechar en próximas fechas ese "canal permanente de comunicación" que ambos han acordado, lo que enfría la posibilidad de celebrar un debate investidura el 23 de agosto. Así lo ha trasladado este mediodía a los miembros del comité de dirección del PP, que interpretan que el jefe del Ejecutivo ha salido optimista de su reunión con el presidente de la formación naranja y que se abre un margen para algún tipo de acuerdo que le garantice superar la investidura, según indicaron a Europa Press asistentes a la reunión.

 

La fecha el 23 de agosto se justifica en que, en caso de tener que repetir las elecciones dos meses después, permitiría celebrar los comicios justo antes de las Navidades, pero tras el encuentro con Ciudadanos las mismas fuentes consideran que ya no hay tanta prisa para ponerse topes y que, si finalmente no se va a repetir la cita con las urnas, ya no habría inconveniente en esperar a septiembre para madurar la investidura.

 

Además, Rajoy y Rivera ya han acordado, sin esperar a la investidura, abrir la negociación para los temas más urgentes que debe afrontar el nuevo Ejecutivo: el techo de gasto de 2017 y los Presupuestos del próximo año, que deben estar en el Congreso antes del 30 de septiemnbre, y el envío a Bruselas antes del 15 de octubre de las medidas necesarias para cumplir la senda de reducción del déficit.

 

 

CIERTO OPTIMISMO EN LAS FILAS DEL PP

 

Este martes, tras el 'no' rotundo del socialista Pedro Sánchez, Rajoy veía más cerca unas nuevas elecciones y por ello avisó al PSOE que si mantiene su "no" habría tercera convocatoria. "El 'no' del PSOE significa que Sánchez sigue manteniendo el bloqueo, porque no puede haber investidura ni puede haber un gobierno capaz de gobernar si el PSOE mantiene esa posición", recalcó.

 

Sin embargo, el acercamiento con Albert Rivera y el canal de comunicación permanente que han acordado mantener ha alimentado el optimismo en Rajoy y en las filas del PP. El presidente del Gobierno ha informado a la cúpula del partido que la próxima semana contactará con el líder de Ciudadanos, con el que, según admiten, tiene que "recuperar la confianza".

 

Aunque Rajoy apuntó este miércoles que se reuniría con más partidos que "comparten" el marco constitucional, fuentes de 'Génova' sostienen que la prioridad en este momento es madurar esa relación con el partido naranja, que puede servir como elemento de presión sobre el PSOE para que mueva ficha.

 

 

SITUACIÓN COMPLICADA PARA PEDRO SÁNCHEZ

 

En el PP destacan que el líder del PSOE empieza a estar en una posición "delicada" y "complicada" al mantenerse aferrado a su 'no' tajante a facilitar un Gobierno de Mariano Rajoy y sin moverse un ápice. Los 'populares' confían en que ese anhelado acercamiento a Ciudadanos y las voces de destacados dirigentes socialistas --Felipe González, Alfonso Guerra o Alfredo Pérez Rubalcaba-- que en estos últimos días dejan la puerta abierta a permitir que gobierne Rajoy terminen por convencer al actual secretario general del PSOE.

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