Rafael López: "Nos gastamos dinero en impresoras, sí... y también en naranjas, patatas y tecnología"

El gerente del Hospital de Salamanca, Rafael López (Foto: Toño González)

El gerente del Hospital de Salamanca defiende la gestión de Sacyl, así como el gasto que es necesario para que todo funcione. Centra sus tres grandes proyectos en la detección precoz del cáncer de mama, la radiocirugía estereotáxica o el tratamiento de determinados tumores mediante una técnica sin operación.

 

LAS FRASES

 

(Fotos: Toño González)

 

- "El Virgen de la Vega cumple 50 años y se van a hacer actos conmemorativos y una Comisión está trabajando para ello con actos de prestación de salud, 50 años de salud".

 

- "Lo importante es una empresa como ésta son los mandos intermedios. Si no contamos con su alianza, con jefes de servicio, supervisores… no tendremos éxito".

 

- "Salvo resonancias, gastroscopias y colonoscopias, en el resto vamos por el buen camino" (listas de espera).

 

- "En cualquier momento y al mismo tiempo, se está pelando una patata en la cocina y estamos colocando un stent en una coronaria".

 

- "Uno de mis objetivos, que no es el más importante pero sí lo tengo en mente, es traer a Salamanca la historia clínica informatizada y más allá de 2016 no se demorará".

 

- "El paciente siempre es lo primero y debe recibir el mejor trato".

 

Rafael López, gerente del hospital de Salamanca, analiza en esta segunda parte de la entrevista los retos que se ha marcado de cara al futuro que van encaminados en que este centro siga siendo una referencia en Castilla y León y en el conjunto de España. Todo ello sin que el servicio pierda un mínimo de calidad porque... "el paciente es lo primero", sentencia.

 

¿Se terminarán las obras del Hospital en el plazo establecido?

 

Estamos trabajando con mucha fuerza y vamos a buen ritmo. Cinco años... en 2019 o 2020 podemos estar allí trabajando ya. Es una obra muy importante con 185.000 metros cuadrados útiles. Este año la facturación va por buen camino porque vamos a superar los 25 millones y superaremos los 30. Mi obligación y mi reto son esos: que el Hospital vaya en tiempo y forma con los plazos fijados para su inauguración y que nuestros pacientes puedan gozar de las bondades del mismo. El paciente siempre es lo primero y debe recibir el mejor trato.

 

Dadas las circunstancias actuales dentro del Hospital (protestas por la plantilla), la Junta saca una partida de más de 700.000 euros para impresoras. ¿Cómo se le explica eso al ciudadano?

 

Nos gastamos dinero en impresoras… y también nos gastamos dinero en naranjas y patatas. La tecnología informática en la sanidad ha cambiado. Uno de mis objetivos, que no es el más importante pero sí lo tengo en mente, es traer a Salamanca la historia clínica informatizada y más allá de 2016 no se demorará.

 

El Hospital tenía un parque tecnológico de impresoras muy grandes, de ordenadores, todo el hardware (como todos) y Sacyl sacó a concurso esta partida y a este Hospital, el más grande, le correspondían ‘X’ impresoras y las hemos cambiado. Era necesario, como lo es cambiar otros aparatos del Hospital. Hay que renovar todo lo que ya se queda obsoleto. Va a ser rentable porque nos gastábamos mucho en impresoras y llevamos dos meses sin gastos.

 

El equipamiento tecnológico del hospital es otro de mis caballos de batalla y hay que mejorarlo progresivamente, de manera independiente de que el nuevo Hospital lleve una tecnología nueva. Hay que avanzar con los tiempos.

 

Rafael López también respondió acerca de la polémica sobre unas fotos que circulan por la red en las que un suero está caducado y aparece un guante que hace como tapón de una sonda...

 

He preguntado, pero no sé... creo que esa foto es de mal gusto y basada en el anonimato y que la puede hacer cualquiera. El hospital cuenta con todo tipo de material y en eso, como en otras cosas, no escatimamos nunca.

 

No en vano, hay que tener encuenta que el Hospital realiza más de mil actos cada día y por aquí pasan miles de pacientes en todos los servicios del centro.

 

En cualquier momento y al mismo tiempo, se está pelando una patata en la cocina y estamos colocando un stent en una coronaria. Todo ese abanico se produce igual que el nacimiento de un niño o la operación de un cáncer. Alguna cosa no sale bien, está claro pero como nuestro producto es la salud, no podemos fallar.

 

Uno de los caballos de batalla es la lista de espera; ¿cómo pueden reducirse los tiempos?

 

Estamos trabajando en tres campos: cirugía, oftalmología y traumatología. Nos preocupa mucho que un paciente espere tres meses, seis o un año para ser intervenido pero hemos orientado la espera hacia la prioridad. Llamamos Prioridad 1 a los que no pueden esperar más de un mes; Prioridad 2 a los que pueden esperar un poco y Prioridad 3, donde no hay riesgo y no hay respuesta inmediata. El compromiso es acortar todos estos plazos y que al paciente de Prioridad 3 se le opere antes. Aquí la demora media es de entre 70 y 80 días.

 

¿Cómo se gestiona un Hospital? ¿Cuál es la clave?

 

El complejo tiene tres áreas: médica, de enfermería y de gestión, con cambios dependiendo de la gente que conocía y que funciona muy bien. Pero lo importante es una empresa como ésta son los mandos intermedios. Si no contamos con su alianza, con jefes de servicio, supervisores… no tendremos éxito. Éste llega cuando esos mandos sepan transmitir la ilusión y las ganas de trabajar. Más que la cúpula directiva, lo importante es el compromiso de los mandos intermedios.

 

 

¿Cuáles son sus principales retos?

 

Tenemos tres proyectos en el futuro en los que vamos a ser referencia nacional como la radiocirugía estereotáxica, tratamiento de determinados tumores mediante una técnica sin operar y que va directamente al foco o la asistencia ventricular que ya experimentamos en una paciente. Y como otro de los puntos fundamentales, vamos a poner en marcha un diagnóstico genético del cáncer de mama para ser predictivo, siendo una referencia regional y la plantilla no va a influir sobre el liderazgo. Uno de los objetivos fundamentales es reducir los tiempos de espera en el Hospital y ser capaces de solucionarlo, no solo en el área quirúrgica, también en el de consultas externas y pruebas diagnósticas. Salvo resonancias, gastroscopias y colonoscopias, en el resto vamos por el buen camino.

 

El otro gran objetivo es que el Hospital de Salamanca siga siendo puntero en el ámbito regional; es el más grande, con mayor cartera de servicios y de referencia también en España y hay que mantener ese liderazgo.

 

No en vano, además de estos grandes proyectos, hay otros como es el hecho de mantener la docencia de médicos residentes y en enfermería y queremos que el hospital tenga una docencia acorde a sus posibilidades porque contamos con casi 300 médicos formándose cada año y queremos mejorar esos datos. También tenemos en área de investigación y de relaciones con la Universidad como es el Ibsal (Instituto Biociencias de Salamanca), financiado por Sacyl, y tenemos que mantener ese nivel de investigación.

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