Rafa Martínez liquida la fe inquebrantable del Laboral Kutxa

Rafa Martínez celebra la victoria de su equipo tras el tiro libre que anotó en el último segundo

El Valencia gana con un tiro libre en el último segundo (74-73) y se confirma como alternativa.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

VALENCIA BASKET: Van Rossom (8), Martínez (13), Sato (2), Doellman (12) y Triguero (-) -- quinteto inicial--; Ribas (6), Burton (1), Dubljevic (12), Lafayette (13) y Lishchuk (7).

 

LABORAL KUTXA: Hodge (6), Jelinek (6) , San Emeterio (5), Nocioni (18) y Pleiss (16) --quinteto inicial--; Mainoldi (-), Poeta (-), Hamilton (9), Causeur (5) y Hanga (8).

 

PARCIALES: 17-26, 18-19, 20-17 y 19-11.

 

ÁRBITROS: Martín Bertrán, Jiménez y Perea. Eliminado Pleiss (min.35) por faltas personales.

 

SEDE: Martín Carpena. 10.200 espectadores.

Un tiro libre anotado por Rafa Martínez a falta de cuatro décimas para el pitido final ha clasificado al Valencia Basket para las semifinales de la Copa del Rey, donde se enfrentará con el FC Barcelona o el Iberostar Tenerife, tras un partido ante el Laboral Kutxa (74-73) en el que llegó a perder por 13 puntos y que no remontó hasta el último suspiro apoyado en su enorme superioridad al rebote (43-25).

 

Con cuatro jugadores anotando 12 ó 13 puntos, el Valencia, que se plantaba en el torneo como gran alternativa a la dictadura del Real Madrid a la vista de su estupendo rendimiento liguero, logró salvar un partido en el que fue por debajo en el marcador hasta el minuto 39. En un final de infarto, logró el pase y dejó fuera al Laboral Kutxa, que dejó en 12 su racha de semifinales coperas consecutivas.

 

El partido comenzó con los dos púgiles tanteándose sobre el parqué, lanzando golpes rápidos desde lejos, haciéndose daño mutuamente en la línea de 6.75. En las zonas solo parecía existir la figura de Tibor Pleiss (16 puntos), convertido en una suerte de tótem indio al que sus compañeros adoraban una y otra vez en forma de pases. El gigante no desperdiciaba cualquier ocasión para enseñar su juego de pies en ataque y de brazos en defensa con dos tapones intimidatorios.

 

A la 'bella' alemana enseguida se sumó la 'bestia' argentina, un Andrés Nocioni (18 puntos) que disfruta como nadie el aire emotivo que se respira en la Copa. Empujado por la ruidosa hinchada vitoriana, el 'Chapu' se tomó como una afrenta personal su emparejamiento con Justin Doellman y se multiplicó en el primer cuarto (8 puntos y 5 rebotes). Un '3+1' del alero impulsaba al Baskonia al final del mismo (15-26).

 

El Valencia tenía dormidas las piernas. Con los oídos muy regalados de elogios tras su gran triunfo del pasado fin de semana ante el Barcelona, al equipo 'taronja' parecía faltarle la electricidad que le sobraba a su adversario. Sin desplegar una idea de juego clarividente, cada jugador parecía hacer la guerra por su cuenta, aunque la acumulación de talento bastaba para recortar la renta (26-30) en el ecuador del segundo cuarto, cuando ya habían anotado nueve de sus jugadores.

 

Descansó Pleiss y en el juego interior del rival campaba Serhiy Lishchuk, reaparecido tras su lesión, y sobre todo Bojan Dubljevic, el mejor de su equipo. Suplido con acierto por Lamont Hamilton, Pleiss retornó para correr el contraataque en un parcial de 0-7 que volvió a estirar la renta del Baskonia. Los jugadores azulgrana pisaban a fondo el acelerador, volaban sobre el parqué malagueño para situar una máxima renta de 13 antes del descanso (32-45).

 

UN CRUEL DESENLACE PARA EL LABORAL KUTXA 

 

Se esperaba la reacción del segundo clasificado en la Liga Endesa y llegó en el tercer cuarto de la mano de Oliver Lafayette, que desenvainó su fina muñeca para aportar 7 puntos casi seguidos, mientras Pleiss fallaba su primer tiro al otro lado de la pista. Con Lishchuk decidido a pegarse contra un ejército y Pau Ribas pizcando aquí y allá, el Valencia volvía a la pelea por el triunfo (48-51, min.26).

 

El juego baskonista se espesaba por momentos y Nocioni, siempre con el radar activo, captaba rápidamente el mensaje. El sudamericano volvía a agigantarse entre un revoltijo de camisetas naranjas y a Velimir Perasovic se lo llevaban los demonios viendo cómo su exequipo tiraba de experiencia para revolverse (52-62). Pero tras muchos amagos, el Valencia por fin golpeó.

 

Un parcial de 10-0, salteado con una antideportiva de Hamilton que dejó a Lishchuk fuera de combate, generó un nuevo partido a falta de 8 minutos (62-62). La eliminación de Pleiss a falta de 5:33 laminó las opciones del equipo entrenado por Scariolo, entregado a Nocioni y las apariciones por sorpresa de Walter Hodge.

 

Después de innumerables oportunidades, el Valencia se adelantó a falta de un minuto y medio (71-69), pero ni así tenía la faena rematada, ya que el partido volvió al empate con dos posesiones por disputar. Nocioni estrelló su intento en el lateral del tablero y el Valencia corrió sin mirar atrás. Se masticaba la prórroga, pero San Emeterio cometió una falta absurda a falta de cuatro décimas sobre Rafa Martínez, al que bastó el primer intento para liquidar el choque.

Noticias relacionadas