Quiero, lo busco y no puedo

Síntomas de mejoría en la UDS. Frente al Cádiz sí mereció más porque no sólo lo quiso, sino que además lo buscó. Le faltó lo fundamental del fútbol, la suerte del gol, pero con juego como el de ayer, en el que se trata de llevar el mando, es más fácil que llegue. Al margen de un inicio en el que el equipo no supo sacudirse la ansiedad que le atenaza en los últimos tiempos, el resto del partido fue suyo. Se recompuso tras el 0-1 y llevó la iniciativa once contra once y once contra diez y ahora resta por saber si el margen de mejoría que aun se intuye basta para que lleguen los goles y las victorias.
Teresa Sánchez

Intento salir la UDS tal y como pretende Sito, jugando en el campo del Cádiz y forzando desde la primera acción situaciones cerca del área de Casilla. Sin embargo el Cádiz no se mostró dispuesto a dejarse dominar y en contra de lo esperado evitó meterse en la cueva. Aprovechando la movilidad de sus hombres de arriba generó incertidumbre en un par de lances, principalmente uno que finalizó con un disparo ligeramente desviado de volea desde la frontal de Toedtli. Recuperaba con demasiada facilidad el balón y eso le permitía salir con velocidad hacia la frontal unionista donde, pasados los diez minutos, González enlazó con López Silva y éste abrió hacia Enrique que, tras recortar a Sito Castro, golpeó buscando el segundo palo y acertó para situar el 0-1. Casi de carambola se pudo encontrar el empate la UDS tras un error de Casilla y Mansilla, que rechazó hacia su propia portería y el balón, a puerta vacía, se marchó pegadito al palo. El Cádiz se replegó ligeramente en su campo, dejando la iniciativa a la UDS que apenas encontraba huecos porque si algo tapaba bien su rival eran las líneas de pase.

No parecía cómodo el Salamanca y necesitaba de acciones como la que emprendió Toti, pasados los veinte minutos, cuando salió con el balón controlado desde atrás, superó a un par de adversarios y abrió hacia la banda derecha donde parecía imposible que llegara Cuellar. Sin embargo lo hizo y forzado se sacó un centro al segundo palo donde apareció Linares para cabecear sin oposición y hacer el empate.

Tras el gol llegaron los mejores minutos de los locales, al menos en cuanto al control del esférico y la forma de moverlo. Un dominio infructuoso mientras que el Cádiz dio dos buenos sustos, primero tras chut de González que rechazó Biel a córner y después con un remate de cabeza que sacó Toti bajo palos. El salmantino era de los más activos sobre el césped y apenas un minuto después recibía en balón en el área cadista que no pudo empalmar en condiciones. El partido no sólo se igualaba en elmarcador, también en ocasiones y el 1-1 llevó con justicia a los dos equipos a los vestuarios.

Con susto tremendo para la UDS comenzó la segunda mitad puesto que a los dos minutos Enrique desperdició una gran ocasión, al encontrarse un balón rechazado en el segundo palo. El extremo golpeó de volea y mandó el esférico a la cruceta. Justo después Cifu fue expulsado por doble amarilla y con superioridad el choque se convirtió en un monólogo de los charros, que trataban de buscar con paciencia el espacio, el pase, el centro o el remate preciso pero el Cádiz estaba muy ordenado y la ocasión clara no llegaba. Los visitantes salían de la cueva a cuentagotas pero con peligro y, de hecho, en uno de esos lances Enrique cayó en el área en un posible penalti por obstrucción.

Sito comenzó a mover el banquillo y dio entrada a un Quique Martín que por la banda izquierda puso un par de centros buenos y que en el área agarró un fuerte chut que detuvo Casilla cuando se vislumbraba la posibilidad del segundo tanto. El asturiano creaba peligro y el equipo daba un paso más en la presión, ponía cercó al Cádiz en su frontal pero los amarillos, principalmente Mansilla, se convirtieron en un muro rechazando una y otra vez los disparos o centros unionistas. Un quiero pero no puedo constante que se alargó hasta el pitido final.