¿Quién dijo que comer chocolate era malo? Combate los problemas cardiacos y el ictus

Los cálculos mostraron que en comparación con los que no comieron chocolate, el alto consumo se vinculó a un 11 por ciento menos de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, según un estudio.

Comer hasta 100 gramos de chocolate todos los días está vinculado a un menor riesgo de enfermedad cardiaca e ictus, según ha detectado una investigación publicada en la revista 'Heart'. No parece haber ninguna evidencia de que reducir el consumo de chocolate disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular, concluyen los investigadores.

 

CHOCOLATE Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

 

Estos expertos basan sus conclusiones en casi 21.000 adultos que participaron en el estudio 'EPIC-Norfolk', que está analizando el impacto de la dieta en la salud a largo plazo en 25.000 hombres y mujeres en Norfolk, Inglaterra, utilizando cuestionarios de frecuencia alimentaria y estilo de vida.

 

Los investigadores también llevaron a cabo una revisión sistemática de la evidencia internacional publicada disponible sobre la relación entre el chocolate y las enfermedades cardiovasculares, con la participación de casi 158.000 personas, incluidas las participantes en el estudio EPIC.

 

Los participantes EPIC-Norfolk (9.214 hombres y 11.737 mujeres) fueron seguido durante una media de casi 12 años, durante los cuales 3.013 (14 por ciento) personas tuvieron un episodio de enfermedad coronaria mortal o no mortal o ictus. Alrededor de uno de cada cinco (20 por ciento) de los participantes dijeron no comer ningún chocolate, pero entre los otros, el consumo diario promedio era de 7 gramos, con un pocos ingiriendo hasta 100 gramos.

 

Los niveles más altos de consumo se asociaron con los de menor edad y menor peso (IMC), relación cintura-cadera, presión arterial sistólica, proteínas inflamatorias, diabetes y actividad física más regular. Comer más chocolate también se vinculó con un mayor consumo de energía y una dieta que contiene más grasa y carbohidratos y menos proteínas y alcohol.

 

Los cálculos mostraron que en comparación con los que no comieron chocolate, el alto consumo se vinculó a un 11 por ciento menos de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y un riesgo un 25 por ciento más bajo de muerte asociado. También se relacionó con un riesgo un 9 por ciento menos de ingreso hospitalario o muerte como resultado de la enfermedad coronaria, después de tener en cuenta los factores dietéticos.

 

GRAN ESTUDIO OBSERVACIONAL

 

Entre las 16.000 personas cuyo nivel de proteína inflamatoria (PCR) se había medido, los que ingerían la mayor cantidad de chocolate parecían tener un riesgo un 18 por ciento más bajo que los que comían menos. El mayor consumo de chocolate se asoció de manera similar con un 23 por ciento menos de riesgo apoplejía, incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo potenciales.

 

También se vio un riesgo significativamente menor de enfermedad coronaria y derrame cerebral asociadas con el consumo regular de chocolate, con una vinculación de un 25 por ciento menor de cualquier episodio de enfermedad cardiovascular y un riesgo un 45 por ciento más bajo de muerte asociado.

 

Se trata de un estudio observacional así que no hay conclusiones definitivas sobre causa y efecto, según sus autores, quienes señalan que los cuestionarios de frecuencia alimentaria implican un cierto grado de sesgo de recuerdo y la subestimación de los elementos que se han ingerido.

 

"La evidencia acumulada sugiere que la ingesta de chocolate más alta se asocia con un menor riesgo de eventos cardiovasculares futuros", destacan. Y señalan que a medida que el chocolate con leche, que se considera menos "sano" que el chocolate oscuro, fue más frecuentemente ingerido por los participantes EPIC-Norfolk, de forma que los efectos beneficiosos para la salud se pueden extender también a este tipo de chocolate.

 

"Esto puede indicar que no sólo los flavonoides, sino también otros compuestos, posiblemente relacionados con la leche, tales como el calcio y los ácidos grasos, pueden proporcionar una explicación para la asociación observada. No parece haber ninguna evidencia para decir que debe evitarse el chocolate por aquellos que están preocupados por el riesgo cardiovascular", concluyen.