"Quién dice que con esta pista no hubiera habido más Frutos Feo en el atletismo salmantino"

El exatleta Frutos Feo, en sus tiempos con el Moratalaz-Airtel.

El mítico velocista Frutos Feo, campeón de España de 60, 100 y 200 y récord nacional bajo techo, rememora sus tiempos de frío preparando mundiales, europeos y juegos olímpicos.

PISTA CARLOS GIL

 

Ya en 2009, el Ayuntamiento de Salamanca, a través del entonces concejal de Deportes, Jorge Recio, anunció que la futura pista cubierta de atletismo llevaría el nombre de Carlos Gil Pérez. "¿Pero alguien puede dudar de eso?", asegura Frutos Feo, al que poner el nombre del legenario entrenador a la esperada pista sería un acto de justicia porque nadie en el atletismo local peleó tanto por esta instalación.

"¡Dios mío, qué noticia!". Quién así responde al otro lado del teléfono es Frutos Feo, uno de los emblemas de la era dorada del atletismo salmantino, al que damos la noticia de que la esperada pista cubierta de atletismo abre este sábado. Retirado desde hace años, fue campeón de España de 100 y 200, olímpico, 17 veces internacional, ocho veces campeón de España universitario con la Universidad de Salamanca... siempre bajo la batuta del legendario Carlos Gil Pérez. Pero si por algo destacó también fue por su explosividad y en una época en la que entrenar en Salamanca era pasar frío en invierno fue campeón de España de 60 metros en pista cubierta y récord nacional. Así que sabe bien la importancia de esta nueva pista que se estrena este sábado.

 

"Mirando atrás, los que estábamos en ese momento hacíamos lo que podíamos y llegamos bastante lejos", dice Feo, zamorano de nacimiento, pero deportivamente salmantino durante toda su exitosa carrera. Se refiere Feo a una generación brillante, formada por compañeros de grupo como Ángel García, Adrián Ingelmo, el más joven Israel Núñez o sus contemporáneos Florentino Galaviz, Mercedes Martín, Julio López o Yolanda Reyes. Una generación que tomó el relevo de los legendarios Rosa Colorado o Antonio Sánchez y que logró que traerse un carro de medallas de cada campeonato de España fuera una costumbre.

 

Sin embargo, el velocista reconoce que una instalación como la que ahora se estrena hubiera cambiado las cosas. "Quién te dice no que hubiera llegado más lejos yo, sino que hubiera habido más atletas de nivel, más Frutos Feo en el atletismo salmantino", asegura porque "las condiciones del invierno en Salamanca son muy duras". Feo rememora los días de frío en los que se marchaban a la recta que se hizo en el pabellón Unamuno, "que era un congelador, donde hacía más frío dentro que fuera". "Y sí cabe pensar que, de haber entrenado en mejores condiciones, más gente se hubiera enganchado al atletismo".

 

En este sentido, espera que los atletas actuales puedan aprovechar las buenas condiciones para entrenar el próximo invierno, "cuando fuera esté nevando". "En la nueva pista puedes desarrollarte con la tranquilidad de que puedes hacer series y entrenar bien", asegura Frutos, que apunta otro detalle: jugar en casa. "Entrenas en la pista en la que vas a competir", recuerda él que muchas veces jugó con la ventaja de hacer sus mejores marcas en la pista del Helmántico, donde entrenaba cada día. Eso, dice, se multiplica en el caso de las pruebas de anillo, "no es lo mismo hacer el 200 en la pista con peralte que fuera".

 

 

LA FIGURA DE CARLOS GIL PÉREZ

 

Feo hace un apartado también para Carlos Gil Pérez. El célebre entrenador, una leyenda del atletismo español y salmantino, fue uno de los que más insistió en la necesidad de tener una pista cubierta no sólo para competir, sino para entrenar. Sus planes de uso para esta instalación sorprenderían incluso hoy en día. "¡Si la hubiera tenido en su día!", exclama Feo, al que no le cuesta "ver a Carlos por aquí, con su pipa, entrenando". No tiene dudas de que, de haber vivido, la instalación "tendría su sello con lo que él luchó por conseguirla". "Si algo tenía era su insistencia en hacer algo cuando tenía claro que era necesario, y esto lo era", recuerda.