Quejas de los vecinos por la peligrosidad de la cerca del estanque del parque de La Alamedilla

Imagen en la que se aprecian los cables de acero con los que se ha hecho el cercado del estanque de La Alamedilla.

Vecinos y comerciantes han hecho llegar al Ayuntamiento su preocupación porque los niños pueden quedar atrapados por los cables de acero que forman la cerca. Es uno de los cambios que pidieron al alcalde y que no se ha escuchado: se hicieron así a pesar de las reuniones mantenidas.

El Ayuntamiento de Salamanca, y en particular su alcalde, han puesto un gran empeño en la finalización de las obras de reforma del parque de La Alamedilla, una de las actuaciones más vistosas de este frenético último año de obras. El resultado ha tenido aceptación, pero hay una cuestión en la que se le pueden achacar fallos: Fernández Mañueco pidió propuestas de los vecinos... para terminar no haciendo mucho caso.

 

Cuando visitó las obras y también en el estreno del parque, el alcalde apuntó que se habían escuchado las sugerencias de los vecinos para hacer algunos cambios, caso de los asientos de los bancos (se pusieron placas de madera), pero hubo una que debió quedar en el tintero y que le ha costado las quejas de algunos ciudadanos. Se trata de la cerca del nuevo estanque de los patos. Construída a base de pilares de madera, con barandilla también de troncos, el espacio entre pilar y pilar está cerrado con varios cables de acero tirados de extremo a extremo y que recorren todo el perímetro. En un principio eran tres y después se pusieron hasta seis.

 

La solución ha despertado las quejas de los vecinos y comerciantes de la zona porque consideran que el diseño escogido es peligroso porque puede provocar el atrapamiento de niños que se asomen al estanque y metan la cabeza entre los cables, y que luego tengan dificultades para sacarla o se hagan heridas al hacerlo. Y eso es algo que ya advirtieron al Ayuntamiento sin que la sugerencia haya sido escuchada.

 

Fue concretamente en la ronda de conversaciones que los vecinos y comerciantes del primer tramo de Comuneros mantuvieron con el Ayuntamiento cuando la comisión designada por el colectivo contra el parking para negociar con el consistorio pudo también plantear sus sugerencias sobre el proyecto de rehabilitación del parque de La Alamedilla. Allí hicieron saber que consideraban peligrosos los cables de la cerca del estanque, lo que no impidió que se hiciera sin modificar ni una coma del proyecto, con los cables de acero, primero tres y ahora seis, que empeoran la situación.

 

Esta falta de sensibilidad ha generado las quejas de los vecinos y usuarios, que ya han comprobado que este diseño genera situaciones potencialmente peligrosas para los más pequeños. Y que así se lo han hecho llegar al Ayuntamiento, algo de lo que el alcalde ya es consciente porque se lo han transmitido de primera mano. Una solución que se pidió cambiar, pero en la que de nada sirvió la pregonada consulta previa a los ciudadanos.