¿Qué va a pasar con las cámaras de control de tráfico? Y otras decisiones del nuevo Ayuntamiento

Cámaras de control de tráfico instaladas para las calles peatonales.

El contrato de señalización de tráfico está terminado, igual que el de gestión del Multiusos, hay que decidir qué se hace con las cámaras en las que se gastó 300.000 euros, estudiar un modificado de La Aldehuela... se pondrán a pruebas las nuevas formas y equilibrio de poder.

La recién formada corporación tendrá que ponerse manos a la obra en unos días, aunque todavía tiene que definir cómo queda la estructura de comisiones informativas, mesa de contratación y Junta de Gobierno para que los nuevos grupos municipales, que también tienen que instalarse una vez han asumido las actas de concejal, puedan empezar a trabajar. Para cuando todo esté listo, el nuevo Ayuntamiento tiene una serie de tareas perentorias sobre las que decidir.

 

Entre las primeras, qué hacer con las cámaras de vigilancia del tráfico instaladas en el centro para controlar (y multar) la entrada de vehículos en las calles peatonales. Esas cámaras están instaladas desde hace casi un año y se ha gastado en ellas y en el sistema de gestión cerca de 300.000 euros en contratos adjudicados con el voto en contra del PSOE. Habrá que ver si se ponen en funcionamiento, algo previsto para después del pasado septiembre, pero que se ha ido retrasando por las dudas y las molestias que puede generar a los vecinos y negocios afectados.

 

También tiene que decidir rápidamente sobre la gestión del Multiusos. Este puede ser el primer gran contrato que se someta al control exhaustivo del nuevo pleno. Tras expirar el contrato, se concedió de manera provisional a la misma empresa que se ha hecho con el contrato de las piscinas municipales, pero el período previsto y sus prórrogas han terminado. Desde el PSOE han apostado por recuperar la gestión directa para algunos espacios, como el Multiusos y los campos de padel, igual que Ganemos, así que habrá que ver qué decisión se toma.

 

En los últimos días de la legislatura el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco tuvo que dejar sobre la mesa su intención de aprobar un gran modificado para las obras de La Aldehuela. El documento afectaba fundamentalmente a los dos grandes equipamientos deportivos del complejo, la pista cubierta de atletismo y el velódromo, pero el PSOE se negó a tratar este tema con el gobierno en funciones. De nuevo aparece la voluntad de varios grupos de recuperar espacios públicos para la gestión. Y en este caso, el retraso que vuelve a acumular la puesta en servicio de la ciudad deportiva.

 

Otro servicio importante que hay que renovar es el de señalización de tráfico. Adjudicado hace cuatro años a Aceinsa (el primer gran contrato de esta empresa que ahora es la 'favorita' del ayuntamiento), ha acabado sus dos años de vigencia y otros dos de prórroga a razón de 900.000 euros/año. Para renovarlo, hay que abrir un nuevo proceso que tendrá que cumplir con las exigencias de cambio planteadas por los grupos municipales para los pliegos y licitaciones.

 

También hay que retomar la negociación con los sindicatos para devolver a los mil empleados municipales el complemento de productividad. La negociación generó un gran desencuentro entre los sindicatos y el propio Alfonso Fernández Mañueco, que se negó a aceptar que los trabajadores habían cumplido y que, toda vez que ha anunciado superávit y un gran saneamiento de las cuentas, había que devolverles lo que se les quitó hace cuatro años. Algo que se hizo para favorecer el equilibrio de las cuentas municipales de las que presume el alcalde.

 

Hay que tomar una decisión sobre la denominada policía de barrio, una idea lanzada por el PSOE, pero que necesita para su aplicación de adaptar la plantilla de la Policía Local a las necesidades reales de la ciudad. El cuerpo ha perdido muchos efectivos en los últimos años y las doce plazas que se han convocado no bastan. Ciudadanos, 'socio' de Mañueco en la investidura, ha establecido entre sus exigencias que hay que mejorar la plantilla. Una plantilla que se niega a asumir este nuevo servicio si no es en condiciones.

 

En la Policía Local, también hay que encontrar una solución a la desastrosa situación de la red de comunicaciones de los agentes, defectuosa desde hace años y a la que no se ha sabido dar solución en esta legislatura, a pesar del ingente gasto económico.