¡Que se ahoga mi dueño!

Si estás pensando en darte un chapuzón a orillas del mar con tu perro, piénsatelo dos veces: no vayas a darle un susto de muerte.

De los perros siempre se ha dicho que son el mejor amigo del hombre, que su fidelidad es inquebrantable y que saben nadar como pocos. Todo esto es cierto para el protagonista de este vídeo, que no duda en lanzarse al agua al creer que su dueño está en peligro cuando únicamente se estaba dando un chapuzón. Menudo susto se llevó el pobre animal.