¿Qué pasará con los profesores de la Universidad en el futuro?

(Foto: Chema Díez)

“¿Cómo será la Universidad de Salamanca en el año 2018? Si no lo impedimos, una universidad más pequeña, menos importante, con menos carreras y menos alumnos”, señala el sindicato.

El sindicato Stecyl ha elaborado un estudio sobre la situación del profesorado en la Universidad de Salamanca (Usal) en el que se ha partido de los datos de mayo de 2011 con una proyección hasta el ejercicio 2018.

 

De este modo, y según las predicciones de Stecyl, en mayo de 2011 la Usal disponía de 1.300 profesores funcionarios, 308 profesores contratos administrativos  -todos ellos o transformados a laborales en mayo del 2012 o jubilados (algunos)- y 909 profesores contratados laborales. A estos habría que añadir 170 becarios (personal investigador en formación). De todo el personal, tan solo el 55% tiene contratos fijos, según prosigue este estudio.

 

De este modo, un análisis por edades de los 1.300 profesores funcionarios ofrece las siguientes conclusiones:

 

Menor de 35 años: ninguno

De 36 a 40 años: 27

De 40 a 45: 125

De 45 a 50: 210

De 51 a 55: 243

De 55 a 60: 230

De 61 a 65: 244

De 65 a 70: 180

 

Así, el 72, 2% del profesorado en mayo de 2011 tenía más de 50 años. Partiendo de esta premisa,  ¿cuál será la situación en 2018 o en 2023?

 

De los profesores que la USAL tenía en el 2011, en 2013 se jubilarán por llegar a la edad máxima establecida –si no lo han hecho ya- 77 profesores funcionarios y 3 laborales fijos. Y en 2018, 285. Estas cifras podrán ser aún mayores si, como permite la ley actual, los funcionarios que cumplen 65 años -con sus años de cotización reglamentarios- decide pedir la jubilación. NO es descabellado pensar esto, pues ya se han dado algunos casos.

 

En 2013, 267 profesores cumplen 65 años y en 2018, 516. El PDI, como cualquier funcionario todavía puede pedir la jubilación anticipada con 60 años y 30 de servicios, por lo que pueden ser algún jubilado más en esas fechas.

 

Así, este año 2013 la USAL perderá al menos 80 profesores y en 2018 habrá perdido, al menos, 285 profesores y podrían llegar o superar los 534.

 

Y el estudio dice habrá perdido, “porque la Junta de Castilla y León está impidiendo que esas bajas de jubilación se cubran; está impidiendo que se promocionen los ayudantes y ayudantes doctores a plazas fijas. Es decir, que en 2018 la Usal habrá perdido el 35,7 % de su PDI funcionario y laboral fijo, y si esta política de personal no la cambiamos en 10 años habremos perdido el 52 % del PDI estable”, señalan.

 

“¿Cómo será la Universidad de Salamanca en el año 2018? Si no lo impedimos, una universidad más pequeña, menos importante, con menos carreras y menos alumnos”, señala el sindicato.

 

¿Qué repercusión tendrá eso en la sociedad?

 

“¿Dónde queda el compromiso y la responsabilidad de las administraciones locales, regionales y nacionales, de los partidos políticos con sus parlamentarios y procuradores, de las organizaciones empresariales y sindicales…?”.

 

Desde STECyL, “seguiremos informando de los estudios realizados, para que seamos conscientes de la gravedad de la situación, con la voluntad de sensibilizar de la necesidad de generar respuestas individuales y colectivas contundentes para transformar e invertir esta tendencia y motivarnos en la defensa de nuestro derecho a un trabajo digno y en la lucha por una universidad pública de calidad”.