¡Qué manera de vencer...!

Perfumerías Avenida ofrece su mejor versión para lograr un gran triunfo, 79-77, ante el líder y, hasta esta noche, invicto ZVVZ USK Prague. Victoria llevada hasta el último minuto en uno de esos duelos que levantan pasiones, estados de ánimo y capacidad para tener fe. Y también trae calma. 

 

FICHA DEL PARTIDO:

 

79 PERFUMERÍAS AVENIDA (12+26+21+20): Leonor Rodríguez (11), Marta Xargay (13), Eshaya Murphy (25), Angel Robinson (10), Krystal Thomas (4) –cinco inicial-, Marta Fernández (2), Mariona Ortiz (0), Marija Rezan (14).

 

77 ZVVZ USK PRAGUE (19+18+25+15): Laia Palau (10), Jelena Dubljevic (21), Kia Vaughn (8), Katerina Elhotova (18), Eva Viteková (10)–cinco inicial-, Layshia Clarendon (4), Ilona Burgrová (6).

 

ÁRBITROS: Carole Delauné (FRA), Sonia Teixeira (POR) y Jelena Smijanic (SER)

 

INCIDENCIAS: Séptima jornada del grupo C de la primera fase de la Euroliga Femenina disputado en el pabellón de Würzburg. Lleno.

Canta Sabina a su Atlético y lo hace sobre su manera de sufrir, de palmar y también loa su manera de ganar porque nada pasa a su alrededor como algo rutinario. Va a tener que surgir un rapsoda en la grada de Würzburg para hablar de este Perfumerías Avenida capaz de lo peor y también de lo mejor. Capaz de generar dudas, de llevar el sufrimiento marcado en la cara de sus componentes, también de sus aficionados, y capaz de levantar pasiones pero, sobre todo, listo para mostrarse a si mismo cuál es del buen camino a seguir.

 

Perfumerías Avenida ganó al líder de la Euroliga. Una victoria que en otras circunstancias todos estarían calificando como 'machada' y que había sido presentaba como una obligación por aquello de conseguir calmar aguas revueltas. Presión desde fuera y desde dentro que se supo gestionar en 40 minutos más que delicados.

 

Y es que ZVVZ Prague llegaba como líder no es por casualidad y tres minutos habían pasado de partido y ya se vio Avenida forzado a solicitar el primer tiempo muerto, 4-12. Esta vez no se podía achacar a una mala salida o a dejadez defensiva. Frente a dos ataques infructuosos de Avenida la respuesta fueron dos triples de manera consecutiva de Palau y Vitecková. Jugaba con mucha soltura el equipo checo, la propia de la confianza que le dan sus resultados, y eso le permitía anotar con regularidad y, sobre todo, aprovechar que Avenida no encontraba fluidez ofensiva con Palau pegada como una lapa a Murphy. 

 

No llegaban los puntos y Praga cogía una ventaja peligrosa, 6-17, lo que provocaba los primeros nervios y la precipitación en Avenida que llevaba sus posesiones al límite. La entrada de Rezan le dio más poderío bajo el aro y gracias a un 6-2 de parcial el marcador quedó más accesible al finalizar el primer cuarto.

 

Praga se atrevía a jugar al límite con canastas casi imposibles de Elhotová pero ahora Avenida, ya más suelto en ataque, encontraba respuestas liderado por una Xargay dispuesta a echarse a la espalda la responsabilidad. Apretó atrás y las locales encontraron los puntos necesarios jugando con sus pívots para ajustar hasta un 25-27 que obligaba a Hejková a solicitar su primer tiempo muerto.

 

El encuentro entró en una dinámica de toma y daca. A un triple de Xargay, respondía Palau, después volvía a anotar Rezan demostrando las locales que no estaban dispuestas a dar su brazo a torcer. Es el Avenida que todos quieren ver, el que levanta la grada, el que provoca un ruido ensordecedor en cada ataque del rival. El que genera optimismo y así se marchó el equipo un punto por delante al descanso.

 

Dicen que los estados de ánimo son más contagiosos que el sarampión y ese optimismo que se respiraba en la grada daba confianza al equipo que de salida anotaba cuatro puntos más para situarse cinco arriba, 42-37. Praga respondía bien. Por eso nadie le había conseguido derrotar.

 

Surgió la figura de Djublevic que con un par de artimañas sacó dos faltas de Robinson consecutivas –una en ataque y otra en defensa-, que enardecieron a la grada y descentraron al equipo salmantino, 44-47, hasta que reapareció Xargay con otro triple para evitar males mayores y mantener el pulso.

 

Un duelo que se vio de nuevo alterado por una clarísima antideportiva de Palau sobre Xargay. La base visitante, protestó ante todo el que la quiso oir, y la grada se volvió contra ella. Nada que le guste más y así se cargó de la responsabilidad en las últimas acciones de su equipo en el tramo final del cuarto, 59-62.

 

Con 59-64, llegó un provindencial triple de Murphy, pero había que dar una vuelta de tuerca al duelo porque marchaba ahora al ritmo que marcaba Palau, capaz de asistir o de recuperar un balón tras provocar una falta y eso permitía a Praga volver a coger una pequeña renta, 62-68. Lapeña paró el partido porque con siete minutos por jugar el margen de error ya era mínimo.

 

Y reaccionó bien Avenida, de nuevo apretando los dientes atrás y también adelante con Murphy y Robinson sumando para volver a ajustar el luminoso, 70-71 a cuatro del final y ser Hejková la que se veías obligada a parar el partido.

 

Con un triple de Leo, Avenida recuperaba el mando, 73-71 y después Avenida supo encontrar a la jugadora clave para decidir. Con Praga más preocupado por evitar lanzamientos de Murphy, apareció Rezan que en jugadas de continuación se imponía bajo los aros para anotar dos canastas de forma consecutiva que dieron a las locales el margen suficiente para manejar el último minuto. Palau erró en la penetración que pudo igualar la contienda y la victoria, merecida, se quedó en casa. Así sí ¡Qué manera de vencer...!

 

Y tras la alegría, la reflexión. Quizás más que al Atlético de la canción habría que buscar parecerse al actual. Ganar en calma, echar mano de la frase convertida en máxima del 'cholismo' e ir partido a partido. 

Defensa de Xargay sobre Djublevic durante la primera parte del encuentro
Ver album