Que hablen y demuestren que son hombres de Estado

 
Resulta increíble decir que el presidente del Gobierno y el principal líder la oposición no se reúnen desde hace un año y medio, algo especialmente grave en un país que ahora más que nunca necesita de forma urgente pactos de Estado que eviten un batacazo económico sin vuelta atrás. Aún así, los españoles deben afrontar la reunión de mañana entre Zapatero y Rajoy con optimismo y esperanza, pero sobre todo con exigencia. Los temas oficiales del encuentro se centran en el rescate a Grecia y en la reordenación de las cajas, pero todos sabemos, y ellos también, que hay otros asuntos inevitables, ineludibles y con necesidad de soluciones. Ambos dirigentes tienen una oportunidad de oro para pactar las bases de la reforma laboral que ya no puede esperar más; tienen la obligación moral de otorgar credibilidad y respeto al Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo ante los ataques que vienen sufriendo las últimas semanas, sobre todo desde Cataluña; y tienen la responsabilidad de demostrar que son hombres del Estado, con una visión global de los problemas y una voluntad generosa y firme de solucionarlos. El presidente, como presidente, y el líder de la oposición, como aliado en una situación crítica, y ambos ajenos a las presiones que marcan los tiempos electorales. Pero sobre todo Zapatero debe entender ya que el margen del gasto se ha agotado, que la sumisión a Cataluña se ha agotado también, y que España está a punto de secarse.