Puntadas que regalan sonrisas

El Kimo-Kap, un gorro que muestra estados de ánimo

Hace tan solo unos meses se creó la delegación de Kimo-Kap en Salamanca, una iniciativa que consiste en crear gorros para niños con cáncer. 

Darle a la aguja y al hilo está de moda. Famosas de todo el mundo se apuntan a la moda de diseñar y confeccionar sus propias prendas bajo su supervisión. Pero éste no es sólo oficio de estrellas. En Salamanca y su provincia, un grupo de mujeres se junta de vez en cuando para ello. ¿Lo mejor? Tiene sello solidario.

 

Lo dice Leticia Falagán, psicóloga y, desde marzo de 2015, delegada de Kimo-Kap en Salamanca. Confiesa que Kimo-Kap es una iniciativa solidaria que nació en Madrid y que consiste en la elaboración de gorros para los niños que están enfermos de cáncer. Ella, se unió al proyecto después de trabajar como voluntaria con ASION en el Hospital de La Paz, junto a Jeanne DeMontluzin, de Nueva Orleans, "con la que colaboré ayudando a enfermos con cáncer y para la que sin duda te diría que es de las mejores personas que he conocido", añade.

 

 

Trabajando día tras día con los niños que sufren cáncer, "Jeanne se dio cuenta que los 'pelones' se quitaban ya sus gorros de lana dejando al descubierto sus cabezas, fue entonces cuando se le encendió la bombilla y pensó en crear algo más ligero". De ahí la idea de crear algo divertido y ligero. Se habló con los oncólogos y fue entonces cuando se inició el proyecto Kimo Kap, que viene de Quimo Cap, «gorro de quimio» en inglés.

 

Tal y como explica Leticia, "la cabeza de un enfermo con cáncer es muy sensible. No le puede dar el sol. Por eso, los Kimo Kap están diseñados teniendo en cuenta una serie de patas. No tienen costuras, de manera que no rozan la piel. Tienen una extensión trasera para tapar el cuello, y son reversibles, con un diseño alegre y estampado y otro más discreto, para que dependiendo del estado de ánimo que tenga el niño ese día, se lo coloque según le parezca".

 

 

Kimo Kap es un proyecto en el que todo aquel que colabora lo hace de forma altruista. "Lo hacemos a través de amigos, familiares que saben coser y gente que nos llama para mandarnos telas o incluso para pedirnos los patrones de como hacerlo, como por ejemplo la asociación de mujeres de Villavieja de Yeltes". Las telas con las que se elaboran los Kimo-Kap son 100 por 100 de algodón y tienen tres tallas, S, M y L.

 

 

 

Finalmente, es la delegada en Salamanca, Leticia, quien se encarga de repartir los Kimo-Kap en el Hospital Clínico. "Llamo a la enfermera cada mes o cada dos meses y le digo que cuántos necesita, se los llevo y es la satisfacción más grande que puede sentirse, crear felicidad entre los más pequeños". Si alguien quiere colaborar, solo tiene que meterse en facebook en Kimo-Kap Salamanca o enviando un correo a través de su email kimokapsalamanca@gmail.com

 

Está claro que dibujar sonrisas a través de puntadas sale muy barato y los salmantinos lo saben... Es por ello, que no olvidan que los niños son personas con mucho futuro por delante y necesitan un empujoncito para seguir sonriendo.