Ópticos de Salamanca recuerdan extremar la protección de los ojos ante las alergias primaverales

Campaña Cuida tus ojos en primavera

Picor, quemazón, enrojecimiento, fotosensibilidad, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo excesivo son síntomas que alertan de la presencia de conjuntivitis.

Este año, los cerca de 50.900 alérgicos al polen que viven en Salamanca se enfrentan a una primavera de intensidad moderada, según las estimaciones de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Las enfermedades alérgicas afectan en España a un 30% de la población, esto es, a más de 101.800 personas en la provincia. Entre los alérgicos, aproximadamente la mitad lo son a pólenes de plantas.

 

Además de dificultar la respiración, esta patología también puede afectar a la salud visual; entre los síntomas más comunes se encuentra la rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno, una reacción derivada de las grandes cantidades de polen suspendidas en el aire a causa de la floración de plantas y árboles.

 

En este contexto, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) ofrece una serie de recomendaciones para que los alérgicos puedan cuidar de su salud visual en estas fechas y, de forma especial, para aquellos que no quieran renunciar al uso de lentes de contacto.

 

SÍNTOMAS

 

La conjuntivitis es una inflamación o infección de la conjuntiva muy frecuente que puede estar causada por una infección vírica o bacteriana o deberse a una reacción alérgica a agentes irritantes en el aire (como el polen y el humo) o al cloro y otras sustancias químicas del agua de las piscinas.

 

Entre los síntomas oculares de la alergia estacional están el picor y el enrojecimiento, resultado de la irritación y ensanchamiento de los diminutos vasos capilares de la conjuntiva, lo que causa rojez, quemazón, sensación de cuerpo extraño en los ojos o hinchazón de los párpados, así como "excesiva sensibilidad a la luz solar y artificial". Además, suele producirse lagrimeo, ya que las glándulas de la conjuntiva reaccionan produciendo más lágrimas de lo normal.

 

"Cuando la alergia tiene afectación ocular hay que lavar el ojo con suero fisiológico en monodosis o realizar baños oculares específicos (para eliminar el alérgeno) y humectar la superficie ocular con lágrimas artificiales sin conservantes (para mejorar la sequedad y prevenir la irritación ocular producida por la reacción inflamatoria secundaria a la alergia)", explica Ana Belén Cisneros, secretaria general del COOCYL.

 

El delegado del Colegio en Salamanca, Mariano Luengo Sánchez, insiste en esta idea. "El óptico-optometrista puede ayudar al afectado a paliar en la medida de lo posible una sintomatología que, sin ser grave, es realmente molesta. Aparte de la habitual medicación con antihistamínicos, se puede actuar localmente en el ojo con un tratamiento basado en baños oculares frecuentes o colirios que retiren los alérgenos y mantengan el ojo fresco y aliviado. Normalmente, son productos con un componente básico de ácido hialurónico que mantiene perfectamente el PH de la lágrima, aportando la hidratación necesaria y favoreciendo un mayor confort", destaca.

 

Asimismo, el representante del COOCYL en la provincia recuerda que los usuarios de lentillas deben extremar las precauciones con la llegada de la primavera. "Debemos considerar que la lente de contacto va a estar en el ojo tocando, precisamente, dos zonas afectadas por la alergia: la conjuntiva y los párpados. Por ello, el consejo más razonable sería prescindir de ellas y usar la gafa en ese periodo de sensibilización. No obstante, tampoco debemos descartar su uso radicalmente. En este tiempo sería más aconsejable la utilización de lentes desechables diarias y extremar al máximo la higiene de las manos al ponerlas y quitarlas", expone.

 

DECÁLOGO PARA EL CUIDADO DE LOS OJOS EN PRIMAVERA

 

1-  Si usas lentes de contacto, es conveniente que limites su uso cuando tengas conjuntivitis para no agravar la irritación ocular. También puedes optar por utilizarlas solo por la tarde, cuando descienden los niveles de polen en la atmósfera.

 

2-  Procura no salir a pasear por el campo o por parques, donde suele haber una mayor concentración de polen.

 

3-  Cuando viajes en coche, mantén subidas las ventanillas.

 

4-  Utiliza gafas de sol para protegerte del polvo y del resto de partículas en suspensión.

 

5-  Evita exponerte a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de las piscinas, etc.)

 

6-  En casa, evita la acumulación de polen cerrando las ventanas y manteniendo las superficies limpias con una bayeta húmeda.

 

7-  Utiliza humidificadores y aparatos de aire acondicionado que dispongan de filtros específicos para el polen.

 

8-  Extrema tu higiene diaria. Al regresar a casa, dúchate y cámbiate de ropa, pues el polen se puede depositar en el pelo y las prendas.

 

9-  Lávate las manos a menudo.

 

10 -   Evita frotarte los ojos.