Productores de lenteja y garbanzo reciben 91 y 51 euros por hectárea

Ayudas integradas en la PAC. Los agricultores de la provincia consiguen estas subvenciones para los años 2010, 2011 y 2012, tal y como se recoge en el artículo 68 de la Política Agraria Comunitaria
CHEMA DÍAZ
Los agricultores de la provincia de Salamanca recibirán integradas en las ayudas de la PAC unas subvenciones por la siembra de Lenteja de La Armuña y el Garbanzo de Pedrosillo, por valor de 91 euros por hectárea los primeros y 51 euros por hectárea los segundos.

Estas aportaciones económicas se refieren a las leguminosas, lentejas y garbanzos, agricultura ecológica y otras figuras de calidad para los años 2010, 2011 y 2012, tal y como recoge el artículo 68 de la Política Agraria Comunitaria (PAC), que reza de este modo.
“Se establecen los siguientes condicionantes a la concesión de este tipo de ayuda. El apoyo de ciertos tipos de agricultura importantes para la protección o mejora del medio ambiente sólo se autorizará si se respetan las normar agroambientales. El apoyo a la mejora de la calidad exigirá el respeto de las normas aplicables a las especialidades tradicionales garantizadas, a la protección de Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y las Denominaciones de Origen (DO), a la producción biológica, así como a las normas de comercialización y condiciones aplicables a la producción”.

La estimación de la percepción de las ayudas por cada agricultor que siembre lenteja o garbanzo indica una proporción de ayuda adicional para poder superar las dificultades económicas actuales. Por ello, si en la actualidad se siembran 900 hectáreas de garbanzo con 150 agricultores, cada uno obtendrá una media de más de 300 euros adicionales por su labor.

En el caso de la lenteja ocurre los mismo, aunque con mayor dotación, al dedicarse a este cultivo en torno a 1.800 hectáreas para 190 productores, por lo que la media por profesionales rondaría los 900 euros procedentes de Europa.

Optimismo pese a todo
Por otro lado, el agricultor aún está tratando de digerir los malos resultados productivos obtenidos en la pasada campaña con el cultivo de la lenteja, debido a las adversidades meteorológicas sufridas en el mes de mayo, cuando las heladas arrasaron la práctica totalidad de las parcelas de la zona de La Armuña dedicadas a la lenteja.

Tan negativas fueron las noticias, que los rendimientos medios para la campaña pasada se redujeron más de la mitad y oscilaron entre los 300 y 350 kilogramos en el mejor de los casos, porque hubo tierras de las que ni pudo rescatarse nada de producción. Pero pese a este hecho, los agricultores entienden que se trata de un hecho que puede ser puntual y conocen a la perfección esta labor y no dejarán de sembrar la lenteja, cuya superficie suele aumentar cada campaña en 50 hectáreas al no existir un límite establecido.
“El productor es consciente de que la lenteja es un producto regular y que tiene gran calidad; además, está amparado por una Indicación Geográfica Protegida (IGP), lo que ofrece más garantías al agricultor y al consumidor”, apunta Nicolás Armenteros, directo técnico de Legumbres de Calidad.

El Garbanzo, la cara
Por otro lado, el Garbanzo de Pedrosillo se ha llevado la palma en un año tan malo como el que pronto dirá adiós. En el mes de enero, y después de más de una década de trabajo, consiguió la ansiada Marca de Garantía, y bajo este marchamo de calidad saldrá al mercado en 2011 una vez que haya llegado ya la autorización para etiquetar el Garbanzo y sacarlo a la venta. Además, y según aseguró Nicolás Armenteros, el paso para conseguir esta Marca, “puede ser el principio de algo más grande aunque hay que ir paso a paso y con la tranquilidad que ofrece haber conseguido un hito como éste”.

Y por último, el Centro de las Legumbres sigue su curso y se mantiene a la espera de la financiación por parte del Grupo de Acción Local, Asociación Nordeste. De las conversaciones o del estudio del proyecto dependerá en gran medida la subvención que se otorgará para este centro, y por tanto, la calidad y el sistema del mismo, pero lo que se pretende es que sea una referencia. Lo que se pretende con este centro es crear una nueva sede de referencia que permita trabajar en los temas relacionados con la investigación de las semillas o temas similares que tengan un impacto con el garbanzo o las judías.