Productores de ibérico de dehesa rechazan la norma de calidad porque "lleva al sector a la mediocridad"

Advierten del peligro de desaparición del sector tradicional, que ha perdido 4.000 explotaciones y reducido a la mitad su cabaña

Productores e industriales del cerdo ibérico de dehesa de Andalucía, Extremadura y Castilla y León han criticado que el borrador de la norma de calidad del ibérico presentado por el Ministerio de Agricultura "lleva al sector a la mediocridad", por lo que han pedido su modificación para evitar la desaparición del sector tradicional y de su producto 'estrella'.

En rueda de prensa, representantes de las denominaciones de origen Jamón de Huelva y Los Pedroches, así como de Asaja y de industriales de la carne de Huelva, todos firmantes del manifiesto 'En defensa de la raza porcina ibérica', han reclamado que la nueva norma "llame a cada cosa por su nombre" para evitar generar confusión en el consumidor y un "agravio comparativo" entre los productores.

En sus alegaciones, presentadas este lunes ante el Ministerio, proponen que se diferencie el ibérico por raza (ibérico o cruzado) y alimentación (bellota o pienso), así como por tipo de manejo (extensivo o intensivo).

De este modo, plantean establecer las categorías de ibérico de bellota, cruzado de ibérico de bellota, ibérico de pienso extensivo, cruzado de ibérico de pienso extensivo y cruzado de ibérico de pienso intensivo. "La palabra cruzado es la clave, pero en este sector tiene carácter peyorativo", lamentó Antonio Jesús Conrado, presidente del consejo regulador de la D.O Los Pedroches.

El sector tradicional también reclama que, para evitar confusiones, solo se puedan incluir imágenes de dehesa, bellota o montanera en los productos derivados de la alimentación de bellota, así como un régimen sancionador para casos de incumplimientos.

LA NORMA "HACE MÁS RENTABLE" OTROS TIPOS DE PRODUCCIÓN
José Luis García Palacios, portavoz de la plataforma 'En defensa de la raza porcina ibérica' y presidente de Asaja-Huelva, criticó que la norma de calidad hace más rentable la producción de cerdos cruzados alimentados en sistemas que no son el aprovechamiento tradicional de la dehesa, por lo que advirtió de que pone en riesgo la viabilidad del sector tradicional.

Según señalaron durante la rueda de prensa, con la actual norma de calidad, ya entre 2008 y 2011 la cabaña del ibérico se ha reducido en torno a un 50% y han desaparecido unas 4.000 explotaciones.

Actualmente, las producciones de dehesa suman entre 400.000 y 500.000 cerdos, mientras que el cruzado de cebo supera los dos millones de cabezas. "Casi un 80% es cruzado, frente al 4% ó 5% de ibérico, que es el que ha hecho famoso mundialmente al sector", apuntaron.

"Cuando alguien pide un plato de jamón ibérico imagina un cerdo de una raza que suele ser negra, debajo de una encina o en una dehesa, criado con lentitud; pero con la norma de calidad en la mano, el ibérico es un animal sacrificado en menos de diez meses, cruzado al 50% con una raza americana y estabulado desde que nace", indicó García Palacios, quien lamentó que se haya convertido "un producto único en algo bastante común".

Los productores de dehesa señalaron que la norma de calidad que ahora se pretende modificar ha "multiplicado" los productos considerados ibéricos de forma "ficticia", lo que ha conllevado, a su vez, un proceso de deslocalización de la producción desde la dehesa a otros territorios. "No tardaremos mucho tiempo en ver producción de ibérico de cebo de otras partes del mundo", advirtieron.