Primera manifestación en la calle contra el Gobierno

 
La calle lo dejó bien claro ayer en ciudades como Madrid, Barcelona, Oviedo, Valencia o Logroño. Las multitudinarias manifestaciones contra la ampliación de la jubilación a los 67 años son un síntoma más del descontento generalizado por la política económica de Rodríguez Zapatero. Es la primera gran protesta nacional que saca a la calle a miles de ciudadanos y ha tenido que ser por el proyecto para ampliar las pensiones, medida que sin embargo cuenta con el beneplácito de autoridades como el gobernador del Banco de España. Curiosamente, los sindicatos, hasta este momento habían sido incapaces de echarle un órdago al Ejecutivo de este calado, a pesar de que la crisis no es tan reciente y motivos ha habido y hay más que suficientes para haber salido a protestar hace mucho tiempo. A partir de ahora, el Gobierno deberá reflexionar, tomar nota y actuar, pero no lo tiene fácil. Con una ciudadanía cada día más descontenta porque no ve resultados positivos, Zapatero, además de diálogo y consenso, deberá poner en marcha medidas resolutivas que enderecen el rumbo de la economía. Porque si la calle protesta contra la ampliación de la jubilación, los autónomos también lo hacen, con datos sangrantes que revelan que cada día más de tres se ven obligados a cerrar sus negocios. No es de extrañar que el presidente de los empresarios de Castilla y León manifieste que llevan cabreados más de dos años y medio. Mucho tiempo sin que nadie haya hecho nada para cambiar. ¿Estarán actuando los sindicatos demasiado tarde?