Primer paso para convertir el solar del Botánico en un parque arqueológico

Jardín Botánico

El PSOE logra la unanimidad en su moción para recuperar los restos del Botánico y hacerlos visitables. El equipo de Gobierno plantea incluirlos en una futura ruta de restos arqueológicos con el cerro de San Vicente o San Polo.

El PSOE ha sacado adelante con éxito total su propuesta para poner en valor los restos del antiguo parque Botánico, que ha tenido el apoyo unánime de los grupos aunque no era una moción conjunta, y que incluso ha registrado una sorprendente aportación del equipo de Gobierno, que ha anunciado una ruta de restos arqueológicos por la ciudad.

 

Como ya informó esta semana, el PSOE proponía hacer algo con los restos del antiguo parque Botánico, que durante muchos años albergó la míticas pistas de atletismo de la Universidad de Salamanca. Años atrás, se proyectó la construcción de una biblioteca de Humanidades encargada al prestigioso arquitecto Álvaro Siza y, tras demoler las pistas, aparecieron restos arqueológicos de importancia. Sin embargo, el proyecto del arquitecto portugués no se ha llevado a cabo por falta de presupuesto y hace años, desde 2011, que el solar está abandonado, con sus restos al aire.

 

Ahora el PSOE propone poner en valor estos restos y llevar a cabo una colaboración con la Usal para que sean visitables, convirtiendo el lugar en un parque arqueológico similar a los que la ciudad tiene en varios puntos. Además, solicita poner en marcha los trámites necesarios para que estos importantes restos se declaren BIC.

 

El equipo de Gobierno ha manifestado su conformidad con que se pongan en valor este resto, pero estima que debe ser la Universidad de Salamanca, su propietaria, quien decida qué se hace allí a la espera de una futura construcción que, por lo visto, no se va a producir. Carlos García Carbayo ha ofrecido su colaboración a la Usal y ha anunciado que ya ha hablado con la Usal para crear una ruta arqueológico que incluya la visita al cerro de San Vicente, a San Pablo,  los restos de la iglesia de San Polo, el pozo de las nieves, la muralla romana y el propio parque Botánico.