Primer bosquejo hacia lo que será el Salamanca

Balón jugado desde los centrales, con apoyos cortos y rápidos e intención de buscar la sorpresa con la subida por banda de los laterales, apuntes que dejó la Unión en su debut frente al Cacereño
Teresa Sánchez

Si de posesión se trata –aunque siempre teniendo en cuenta la categoría del rival–, en el Príncipe Felipe fue abrumadora a favor del equipo salmantino tanto en el primer tiempo como en la segunda mitad, en la que disputó 18 minutos con 10 jugadores y los últimos doce con nueve. Lo que sí notó el equipo salmantino es la ausencia de esos jugones en la medular que requiere Cano para compañar a un futbolista de mayor contención –papel asumido ayer por Héctor Yuste y Zamora–, puesto que, como él mismo reconoció, el equipo encontró dificultades para enlazar entre las diferentes líneas, aunque casi nunca optó por resolver esa situación con el recurso del balón en largo. Todo el partido se salió jugando desde atrás, sin ningún envió en largo del portero y alternando la salida a través de los centrales con buscarla desde uno de los dos laterales.

Al contrario de lo visto otras temporadas, el técnico no parece amigo de realizar permutas entre las posiciones de los jugadores durante el partido si no que éstos ocupan espacios muy determinados sin salirse de ellos y sí se apuesta por alguna sorpresa es por la irrupción desde atrás de los laterales subiendo la banda. En ese aspecto brilló especialmente Arbilla que incluso llegó a pisar área contraria tras incorporarse desde su zona de influencia.