Primer asalto en el cruce estelar de octavos de final

BONITO DUELO. Barça y Sevilla se miden hoy a las 22 horas en una eliminatoria marcada por las bajas, sobre todo de los hispalenses, que están casi en cuadro
Efe

No ha perdido ningún título el Barcelona desde que Pep Guardiola asumió el banquillo, razón por la que la llegada de la eliminatoria más fuerte de la Copa del Rey, de octavos de final, supone más un acicate que un inconveniente para el conjunto azulgrana. En los 29 partidos oficiales que ha disputado hasta la fecha durante esta temporada, el Barça sólo ha cedido una derrota, ante el Rubin Kazan en la Liga de Campeones; estadística que subraya el compromiso del equipo con cada competición y su capacidad para afrontar cualquier tipo de rival.

Aunque el Villarreal le puso en apuros en la última jornada de Liga (1-1), el Barça confía en su capacidad para hacer circular la pelota y en su pegada para empezar a tumbar al Sevilla, aunque su técnico, Pep Guardiola, ya ha avisado de que será “imposible” resolver la eliminatoria en el partido de ida.

El Sevilla, por su parte, pese a las bajas buscará un bálsamo a sus males en la Liga, ha quedado fuera de los puestos de la Liga de Campeones, en su enfrentamiento ante el poderoso Barcelona. La empresa se considera complicada en los estamentos del club sevillista ya que el equipo está azotado por una plaga de bajas, lesiones, sanciones y convocatoria Copa de África, y además, está el hecho de que el Barcelona pretende rememorar los éxitos del pasado ejercicio. Manolo Jiménez, técnico del Sevilla, ha reconocido que el partido “es difícil por cuanto el rival es el mejor equipo del mundo” y porque su equipo tiene “el agravante de las bajas”. No estarán Squillaci, Adriano, Zokora, Kanouté, Luis Fabiano, Fazio, Acosta, Sergio Sánchez, Javi Varas y De Mul.