Preocupación por la seguridad ciudadana

 
S in caer en ningún tipo de alarmismo, pero tampoco ocultando la realidad, lo cierto es que los robos y hurtos están aumentando de un tiempo a esta parte. Se puede argumentar como el subdelegado del Gobierno en la provincia, Jesús Málaga, que la delincuencia no se incrementa pero lo que sí está claro es que la percepción de inseguridad ciudadana crece y que los hechos ponen en duda estas afirmaciones. Se lleva ya durante varios meses con al menos un robo diario (ejemplos son las últimas detenciones de menores por hurtos como de otras dos personas reincidentes por robos en locales hosteleros) por lo que se plantean más medios, mayor coordinación y sobre todo, más voluntad en resolver las cosas. Es cierto que la situación general de crisis ha incidido en agravar este problema a lo que hay que añadir la existencia de casos sin resolver, como el conocido de la banda del mazo, que tantos quebraderos de cabeza ha dado a los industriales de distintos puntos de la provincia, por no citar las violaciones, cuyo responsable aún está libre (al parecer en otra provincia, según indicios policiales). Pero lo que se pide es más contundencia y evitar esa percepción que muchos empiezan a tener de inseguridad. Aunque no se trate de casos muy graves, sí son constantes por lo que requiere medidas antes de que la situación vaya a mayores y ya no se hable de hurtos y pequeños robos sino de grandes robos, asaltos y atracos como el que hace pocas fechas se vivió y que fue resuelto con eficacia por la Policía.