PP y Ciudadanos acuerdan mantener los impuestos en máximos y no tocar un IBI de récord

Pleno del Ayuntamiento de Salamanca (Foto: De la Peña)

Ciudadanos Salamanca se alinea por segundo año con el PP para negar la rebaja del IBI, que ha subido un 37,5% en quince años. Y se conforma con pequeños retoques con un alcance muy limitado en ahorro.

El equipo de Gobierno del PP ha sacado adelante, con la inestimable colaboración de Ciudadanos, el diseño de las ordenanzas fiscales de 2017, los impuestos que pagarán los salmantinos el año que viene. El acuerdo sirve para mantener una presión fiscal en máximos gracias a un IBI que ha subido un 37,5% en los últimos quince años, al impuesto de circulación líder de Castilla y León y a que las anunciadas rebajas se limitan a pequeñ retoques de alcance limitado. Al menos sí baja el impuesto de plusvalía, una propuesta del PSOE, y se retocan la zona azul, el impuesto de circulación para vehículos limpios o el bus también a propuesta de los socialistas y Ganemos.

 

Sin embargo, no se tocan los precios de piscinas o instalaciones municipales y siguen teóricamente congelados los principales impuestos a pesar de que el IPC es negativo y tendrían que haber bajado. La negativa del PP y C's se basa en que rebajar IBI y plusvalías le costaría 7 millones de euros al Ayuntamiento, mientras PSOE y Ganemos piden gastar mejor y rebajar la presión a los ciudadanos.

 

De este modo, el impuesto más importante que pagan los salmantinos, el IBI, se va a mantener en sus niveles más altos de la historia. Según el Ayuntamiento, la rebaja que supondría eliminar la recarga del 10% que impuso Montoro, y que ya no es obligado aplicar desde el año pasado, supondría un ahorro de 31 euros por contribuyente. Pero también según el equipo de Gobierno y con el apoyo de Ciudadanos, supondría perder 4,5 millones de ingresos a cambio de un beneficio escaso, pese a la rebaja del recibo.

 

El portavoz del PP, Fernando Rodríguez, niega que Salamanca sea un municipio con una alta presión fiscal. Y ha utilizado el argumento de que reducir impuestos como le piden PSOE y Ganemos dificultaría el pago de los servicios públicos y las ayudas sociales. Sin embargo, el portavoz del PSOE, José Luis Mateos, le ha recordado que “el IBI ha subido en los últimos 10 años un 25% en el tipo de gravamen. Si a ello le añadimos el recargo obligatorio del 10% se consolidaba a futuro a través de los valores catastrales, en los últimos años el IBI ha subido un 37,5% en diez años, cuando el nivel de vida en ningún caso se ha incrementado”.

 

Así que el IBI se va a quedar como estaba, con una recarga del 10% que se podría haber eliminado desde este año y con gravámenes que han sufrido un fuerte incremento para un recibo final casi un 40% más caro que hace 15 años. Y casi lo mismo va a pasar con un impuesto también en máximos a nivel regional como el de circulación. Y con el impuesto de plusvalía, lo que se paga por la revalorización de inmuebles a partir del suelo en el que se asientan, que sigue gravando de manera imoprtante a pesar de que el valor de la vivienda y de sus transacciones ha bajado. Sin embargo, el PP considera que el Ayuntamiento no se puede permitir una rebaja de 2,5 millones en sus ingresos por la plusvalía.

 

A pesar de todo, el equipo de Gobierno y Ciudadanos han defendido que existe rebaja de impuestos. Han defendido la congelación de los grandes impuestos, como el IBI y el IAE, a pesar de que los impuestos se actualizan al IPC y este fue negativo en junio, el que se suele tomar de referencia. Y ha sacado brillo a otras modificaciones menores que afectan fundamentalmente a las transmisiones de negocios y a impuestos vinculados a la actividad empresarial. O a pequeñas bonificaciones en el impuesto de plusvalías, propuestas del PSOE, y que supondrá una rebaja de 500.000 euros, la medida de más calado.

 

También se han incluido las modificaciones solicitadas por el PSOE para los abonos del bus, los cambios en el impuesto de circulación con rebajas para los vehículos de bajas emisiones que defienden socialistas y Ganemos y un cambio en la zona azul para que los vehículos de minusválidos puedan aparcar en zona ORA sin pagar durante la primera hora. Fuera se han quedado las rebajas en los precios de las instalaciones deportivas, de las piscinas o anular el recargo del 10% por pargar el tiquet de la zona azul con móvil, que seguirá vigente a la espera de un informe municipal.