Pouso, a la primera

El Guijuelo respira. Una semana después de los días más convulsa en el club –y la tónica es que, en la entidad, cada siete días superen a los siete anteriores– el equipo puede decir que ha ganado y tiene más calma. Juan Carlos Pouso no hizo ninguna revolución, no puso nada patas arriba. Sobre todo, porque no hacía falta. Y los chacineros volvieron a ganar en casa, como lo hicieron con Crego en el banquillo ante el Pontevedra en el último partido en casa.
JOSÉ ÁNGEL SANZ

Orden, orden y orden. Eso es lo que no se cansó de gritar Pouso desde la banda durante todo el primer tiempo, como una consigna irrenunciable. Una orden útil para este equipo y a la que había que apelar porque los jugadores chacineros, quizá demasiado ansiosos en el inicio de encuentro, tuvieron varios errores en esos primeros compases. Fallos en la conexión entre la defensa y los dos hombres en el centro del campo, por ejemplo, cuando había que sacar el balón jugado. Errores en esa misma medular cuando se asociaban sus dos oponentes en el centro del campo, Gusi y Solaum.

La defensa del Guijuelo, al contrario de lo que dictaba la norma en esta campaña, comenzó muchos menos afianzada en el choque que el resto de líneas. Quizá la ausencia de Iturralde por sanción, un Iturralde que tan bien hila entre la zaga y la medular, fuera una razón para justificarlo. En las bandas a Mangas y a Leroy les hizo falta muy poco para demostrar que son dos de los hombres más en forma de esta plantilla. Y Romero volvió a ser el más enchufado, como casi siempre. A los 12 minutos estuvo a punto de sorprender a Alcalde pero éste se le adelantó en el cruce ya en el balcón del área. Como mediapunta, trajo de cabeza a los centrales cementeros y si Óscar Martín no aprovechó mejor sus asistencias fue por su dificultad para darse la vuelta con e balón. El que sí lo pudo lograr fue Mangas en un pase al hueco que también abortó el meta rival. Los de verde y blanco llegaban al área rival. De momento sin fortuna, pero el paso de los minutos traería pronto buenas noticias.

Diez minutos antes del descanso, Leroy sacaba desde la esquina derecha del portero, César Caneda se adelantaba a la zaga rival en una jugada de pillo y, por el palo corto, llegaba el primer tanto de la tarde. Buen premio para el equipo que más había querido jugar al fútbol y el que mejor había interpretado el encuentro, porque el Lemona se iba al descanso sin poner a prueba a Montero ni, mucho menos, inquietar a la parroquia local.

La segunda parte fue también local. Pedrito lo intentó en cuanto pudo y en el 36 estuvo a punto de firmar el segundo de cabeza, a centro de Pereira. Buen partido el del ayer mediapunta. Él mismo protagonizó la acción en la que nacería el segundo tanto, con un tiro a puerta que se sacó de encima el cancerbero Alcalde y que Óscar Martín, con la defensa visitante paralizada, empujó a las mallas. Los cementeros reclamarían después que el tanto era en fuera de juego. En directo parecía un tanto legal, y de todos modos hacía justicia a la superioridad del cuadro de Pouso. Un final con más dudas de las necesarias no empañaría un buen encuentro de los locales.