Portugal hace llegar a Ana Pastor sus reticencias sobre la línea Aveiro-Salamanca

La delegación portuguesa y la española (derecha), liderada por la ministra de Fomento, Ana Pastor.

El Gobierno luso espera la decisión de sus técnicos, pero apunta que no hará nada antes de 2015 y que la primera actuación sería en la conexión Sines-Madrid por Extremadura.

El Gobierno de Portugal ya ha hecho llegar al de España su postura sobre el desarrollo de las líneas ferroviarias de mercancías de altas prestaciones. Y parece que la prioridad es del desarrollo de la conexión Sines-Madrid por Extremadura por encima del tren Aveiro-Salamanca. Así se desprende de las afirmaciones del secretario de Estado de transportes, Sérgio Monteiro, tras una reunión con su homóloga española, la ministra Ana Pastor.

 

El encuentro se produjo la semana pasada y es su ambiguo resultado lo que ha llevado a organizaciones fronterizas, encabezadas por la RIET, a elevar el tono respecto al cumplimiento de este compromiso. Pastor, Monteiro y el ministro de Economía de Portugal, Antonio Pires, analizaron las conexiones ferroviarias transfronterizas de pasajeros y mercancías Lisboa/Sines-Caia-Madrid-Irún y Aveiro-Salamanca-Medina del Campo-Irún, las dos que la conectividad entre Portugal, España y Francia tienen sobre la mesa. Ambas están contempladas dentro del desarrollo de la Red Transeuropea de Transporte y contarán con financiación a través del instrumento "Conectar Europa" para el periodo 2014-2020 porque forman parte del Corredor Atlántico que es uno de los proyectos prioritarios de la Red Básica de Transporte de la Unión Europea para 2014-2020 que serán cofinanciados por la UE. 

 

Sin embargo, no está nada claro que Portugal quiera trabajar por igual en ambos. Hace semanas que parece volcar su interés hacia la conexión Sines-Madrid por Extremadura, y de nuevo tras la reunión con Ana Pastor el secretario de Estado luso de transportes volvió a dejar ese mensaje en el aire. En declaraciones recogidas por medios portugueses, Monteiro asegura que el proyecto final puede incluir líneas de altas prestaciones (por encima de 200 km/h) para mercancías, pero operables en trenes para pasajeros, tanto desde Sines como, eventualmente, desde Aveiro. Y añade que la fecha para iniciar las actuaciones no llegará antes de 2015.

 

El motivo de las reticencias portuguesas no es otro que el económico. El Gobierno luso está esperando el informe del grupo de trabajo que ha formado con técnicos para definir las infraestructuras prioritarias y estratégicas, un informe que estará listo a final de mes y en el que primarán las que tengan un coste económico limitado y aumenten claramente la competitividad de la economía portuguesa. Detrás de esta fórmula, la imposibilidad de Portugal de asumir grandes inversiones, de hecho, espera conseguir financiación europea de hasta el 85%.

 

NI UN EURO A LA ALTA VELOCIDAD DE PASAJEROS

 

Por este mismo motivo, Monteiro ha sido tajante con los planes para desarrollar alguna línea de alta velocidad de pasajeros y ha afirmado que "Portugal no gastará ni un solo euro en el TGV (siglas francesas de la alta velocidad)". "El TGV es para nosotros un asunto muerto. No habrá conexiones de alta velocidad, es un tema totalmente cerrado, no insistiremos más para no aumentar la confusión. Ya dijimos al Gobierno español que nosotros no gastaremos ni un euro en alta velocidad", ha afirmado.

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