Portugal acierta con su única bala y echa a Croacia de la Eurocopa

Quaresma, autor del gol de Portugal (Foto: Uefa.com)

La selección de Cristiano Ronaldo vence una de las favoritas, Croacia, después de un soso y pobre partido, aprovechando su primer y único tiro a puerta en el 116. Quaresma, autor del gol de la victoria.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

CROACIA: Subasic; Srna, Corluka (Kramaric, min.120), Vida, Strinic; Badelj, Modric, Brozovic, Rakitic (Pjaca, min.110), Perisic; y Mandzukic (Kalinic, min.88).

 

PORTUGAL: Rui Patricio; Raphael, Fonte, Pepe, Cédric; W. Carvalho, Adrien Silva (Danilo, min.108), André Gomes (Sanches, min.50), Joao Mario (Quaresma, min.87); Nani y Cristiano Ronaldo.

 

GOL:

 

0 - 1, min.116, Quaresma.

 

ÁRBITRO: VELASCO CARBALLO (ESP). Amonestó a a William Carvalho (min.78) por parte de Portugal.

 

ESTADIO: Stade Bollaert-Delelis de Lens.

La selección de Portugal se impuso este sábado a la de Croacia por 0-1 en la prórroga del partido correspondiente a los octavos de final de la Eurocopa de Francia y accedió a la siguiente ronda del torneo, los cuartos de final, donde se medirá a Polonia, que derrotó a Suiza en penaltis.

 

Todo apuntaba a que los penaltis decidirían el entuerto. Más de dos horas de partido y ni un solo tiro a puerta. Un tedio notable, uno de los peores encuentros de la Eurocopa que no encontró solución al 0-0 hasta que un balón de Nani, a tres minutos para el final, llegó a pies de Cristiano, cuyo remate encontró la cabeza de Quaresma en el rechazo.

 

El gol impedía llegar a los penaltis, pero sobre todo, daba licencia a los lusos para meterse en cuartos de final, la única selección que siempre ha estado entre las ocho mejores desde el año 1996, cita que se celebró en Inglaterra. Quaresma corrió como un loco, Cristiano lo agarró sin medida. Al otro lado, Modric y Rakitic agachaban la cabeza.

 

La primera parte del encuentro estrella de la jornada estuvo marcada por una amplia posesión del conjunto dirigido por Ante Cacic, mientras que los tugas, con un Cristiano Ronaldo desaparecido, continuaron en la línea antes del partido que les enfrentó a Hungría, donde la prudencia y el miedo sobresalieron por encima de otros factores.

 

A pesar de la superioridad croata, la oportunidad más clara de la primera mitad la tuvo Portugal cuando Pepe --situado en fuera de juego que no señaló el asistente-- remató de cabeza una falta que se marchó por encima de la portería de Subasic.

 

Por su parte, Perisic tuvo la más evidente de las llegadas del equipo balcánico cuando se aproximó por la izquierda a la portería de Rui Patricio para, tras buscar el ángulo, ejecutar un disparo que se fue desviado.

 

De esta manera, el duelo se marchó al descanso sin goles y habiendo mostrado poco fútbol por parte de ambos equipos, los cuales decidieron no arriesgar ya que parecían estar esperando un ataque del rival que les hiciese reaccionar y meterse en la pelea.

 

Las cosas siguieron tal y como estaban en la segunda parte. El peligro llegó de nuevo por parte de Croacia cuando un centro de Rakitic fue rematado sin éxito por Domagoj Vida. Poco después el árbitro, el español Velasco Carballo, erró al no pitar un penalti de Strinic sobre Nani cuando éste remataba un centro a la espalda.

 

Y con la misma tónica que se venía dando con anterioridad, el partido se fue a la prórroga marcado por el miedo latente en ambos conjuntos, el cual impidió que ninguno realizase un sólo tiro a puerta en los noventa minutos reglamentarios.

 

LA PRÓRROGA COMO CASTIGO

 

Una vez en la prórroga, Portugal equilibró la balanza en cuanto a la posesión tocando más el balón, al contrario de lo que sucedió en los primeros compases de partido donde fue el combinado ajedrezado el que demostró un mayor dominio.

 

Sin embargo, cuando todos los caminos llevaban al punto de penalti, fue Quaresma quien desató la locura. El extremo del Besiktas remató de cabeza un chut de Cristiano Ronaldo que fue rechazado por Subasic. El primer disparo a puerta del conjunto luso llegaba después de 116 minutos de partido y daba la victoria a los portugueses.

 

Tras esto, Croacia no pudo hacer otra cosa que intentar poner de nuevo las tablas en el marcador para forzar, al menos, la tanda de penaltis. Esto se demostró en unos últimos cinco minutos de partido frenéticos en los que el equipo balcánico disfrutó de diversas oportunidades que no llegaron a ser convertidas.