Por un solo voto y con sabias lecciones de CiU

 
Dicen las encuestas que el líder de los nacionalistas catalanes de CiU es el mejor valorado por los españoles, y desde luego, su intervención de ayer en el Congreso demuestra una actitud coherente respecto a la deriva de este Gobierno, aunque tampoco podemos olvidarnos de los propios intereses electorales que esconde su estrategia. En cualquier caso, los catalanes, con su abstención, lograron que el tijeretazo del Gobierno saliera adelante, y así tenía que ser si no queremos que los organismos internacionales y los mercados carguen otra vez contra la debilidad de España. El decreto se ha aprobado de la peor manera posible, ahí está el resultado ajustadísimo de la votación, es injusto, insuficiente e improvisado, pero a día de hoy no hay más solución que mirar hacia adelante con este tipo de recortes. Una vez lograda la triste medida del Gobierno, lo sensato, tal y como exigió Durán i Lleida, es que Zapatero enmiende en los próximos cuatro o cinco meses los errores que ha cometido y convoque seguidamente elecciones anticipadas para que otro partido u otro presidente tomen las riendas de la recuperación económica. Una petición que fue un clamor ayer en el Congreso, donde quedó patente la soledad más absoluta de un presidente que ya pasará a la historia como el artífice del mayor recorte social de la democracia, no sólo por haberle tocado en suerte una dura crisis internacional, sino sobre todo por no reconocerla a tiempo, por malgastar el dinero de todos los españoles y por no poner remedios eficaces.