“Por resultados somos la mejor selección española de la historia”

 
Roberto Morales (EFE)

Acaba de convertirse en el máximo artillero de España en los Mundiales y ya está a cuatro goles de serlo también en la historia de la Roja, pero su mente está ocupada por un reto mayor, ser campeón. El título es lo único que pasa por la mente de David Villa y sus compañeros.

Primera final superada ante Chile.

La verdad es que sí lo vivimos como una final y supimos sacar nuestro carácter. Estamos felices por acabar primeros de grupo después de sufrir más de lo que se esperaba, pero no se debe dudar de esta selección. Llevamos años demostrando que tenemos mimbres para aspirar a todo y llegar a la final.

¿Nos ha pesado en la fase de grupos el cartel de favorito?
Está claro que haciendo las cosas que hacemos podemos perder alguna vez pero a la larga lo más normal es que ganes siempre. Tenemos que seguir en nuestra línea, sea cual sea el rival.

Hace un año su cara mostraba presión por la incertidumbre de su futuro. Ahora se le ve relajado.

Estoy tranquilo, es verdad. Contento de que se haya solucionado todo.

¿Qué aprendió de esos momentos?
A hacer las cosas en su momento. Aprendí a aislarme de todo en aquellos momentos difíciles cada vez que salía al campo para entrenar o jugar.

Marcó goles en la Copa Confederaciones. En eso no le afectó.

Dentro no me afectaba, pero en cuanto acababa cada entrenamiento iba a ver las llamadas, los mensajes y había tanto tiempo libre para pensar que no estaba a gusto. Lo positivo que cojo es que cada vez que salía al campo me aislaba de todo. Luego me quedé en el Valencia, contento porque las cosas suceden por algo. Quizás si hubiese hablado con el presidente durante el verano en vez de con personas intermedias cuando estaba en la Confederaciones, seguro que lo habría pasado de forma diferente.

Hay dos derrotas de las que se debe aprender, ante Estados Unidos y ante Suiza.

Lo que ocurrió en la Copa Confederaciones ante Estados Unidos nos enseñó mucho. No fue un problema de actitud, de hacer cosas mal, sólo nos faltó definir. Pasó algo similar con Suiza. El juego no fue malo pero esto es fútbol. Muchas veces llegas quince veces y no marcas, te llegan dos y te ganan. Debemos aprender de esto porque hemos visto que con nuestro fútbol y siendo superiores llega un rival que a su estilo te gana.

En el Mundial tiene una espina clavada en Alemania 2006.

La tenemos todos. No íbamos con las expectativas de este año, ni con una trayectoria tan importante pero hicimos una buena primera fase, con buen juego. Lo repetimos en la primera parte ante Francia, cuando nadie esperaba que nos eliminaran porque no estaban en su mejor momento. Fue clave el gol de Ribery a dos minutos para el descanso. Nos hizo muchos daño. Fue muy duro irnos para casa.

¿Siente que forma parte de la mejor selección española?
Sí, es posible que de las generaciones que he visto no sé si la mejor o peor, cada uno tendrá sus opiniones, pero si la que mejor resultados está consiguiendo. Hemos conseguido una Eurocopa, batido récords históricos a nivel individual y colectivo. Yo siempre soy muy resultadista y miro mucho los datos. Quedan ahí para ser superados.

Esos datos le tienen como máximo goleador del Mundial con Gonzalo Higuaín. ¿Es un sueño de infancia?
Me haría ilusión, pero lo que de verdad es un sueño es vestir la camiseta de la selección. Para todo niño es su gran ilusión cuando quiere ser futbolista. Soy un privilegiado por estar jugando el Mundial y poder alegrar con goles y victorias a mucha gente.

Está a cuatro tantos de ser el máximo goleador de la selección y ya lo es en los Mundiales...

Son datos muy buenos para mí. En la historia de la selección ha habido muy buenos goleadores. Estar sólo por detrás de Raúl y cerca de él es un honor. Ojalá pueda seguir marcando goles, pero no sólo por ponerme primero en la clasificación sino por ayudar a España a conseguir éxitos. Son vivencias muy bonitas individualmente pero son secundarias si el equipo no gana.

Tendrán que estar acertados en octavos ante la Portugal de Cristiano.

Sabíamos antes de empezar el Mundial que en octavos tendríamos a una de las mejores selecciones del mundo, Brasil o Portugal. Por nombres no debemos fiarnos porque ya hemos visto que ninguna selección es fácil.