Polémica en la concesión de las cruces con distintivo rojo de la Policía Nacional

La Dirección General de la Policía ha concedido el Ingreso en la Orden al Mérito Policial a miembros de cuerpos policiales, instituciones y personalidades públicas o privadas, pero al acto de reconocimiento le ha seguido la polémica por la concesión de las cruces con distintivo rojo.

Coincidiendo con la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrones del Cuerpo de la Policía Nacional, se entregaron, el pasado 2 de octubre de 2015, en la Dirección General de la Policía, diversos reconocimientos como el Ingreso en la Orden al Mérito Policial. Los más populares son las medallas con distintivo blanco y las medallas con distintivo rojo. Y es aquí donde parte del colectivo ha mostrado su "desacuerdo, indignación y rechazo".

 

Las que llevan el distintivo rojo siempre está presente el peligro o riesgo para la vida o la integridad personal. Y los policías condecorados perciben a partir de ese momento un complemento salarial que se devenga mensualmente y que complementa el sueldo habitual de los policías a los que se les concede, lo que convierte a las medallas rojas en objeto de deseo.

 

El motivo de discusión de este año es que "en la Comisaría Provincial de Salamanca se ha producido un hecho concreto que provoca la indignación del colectivo policial", según la Unión Federal de Policía. "Un policía de dicha Comisaría, con peligro real y manifiesto para su integridad, evitó el suicidio de otro cuando se disponía a disparar contra sí mismo. Forcejeó con él hasta arrebatarle el arma que pretendía usar para terminar con su vida, haciendo gala primero de un gran valor y heroísmo, después de gran profesionalidad, compañerismo, sentido del deber y otros tantos valores propios de los mejores policías".

 

Dicho policía ha sido recompensado con la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco, aquella que significa el reconocimiento de jefes y compañeros y un apunte más en la hoja de servicios, siéndole denegada la condecoración roja. La UFP considera que se dan las condiciones más que suficientes para ser condecorado con la cruz con distintivo rojo, y así lo ha defendido en todos los foros.

 

Pese a reconocer la legitimidad de los reconocimientos otorgados, desde la Unión Federal de la Policía "queremos dejar patente nuestro desacuerdo con el reparto de las condecoraciones policiales". Además, consideran que existe preferencia por las escalas superiores del cuerpo.

 

Tampoco la concesión de condecoraciones con distintivo blanco está libre de polémica y desacuerdo, y, a juicio del UFP, "este año se ha hecho aún más patente, con la concesión de muchas de ellas a personalidades de la vida pública o privada que poco o nada tienen que ver, en principio, con la labor policial, cuando igualmente se les deniega a policías con muchos años de servicio o a aquellos que han demostrado ya en su juventud profesional méritos más que suficientes para ser merecedores de, al menos, el reconocimiento de jefes, compañeros y de la sociedad a la que sirven".

La Unión Federal de la Policía exige, una vez más, que los méritos policiales sean reconocidos por la Dirección General en la misma medida que a los miembros de las escalas superiores, que no cercenen la profesionalidad y entrega de muchos profesionales "con decisiones arbitrarias, incoherentes, cuando no directamente injustas, y que todos y cada uno, desde el lugar que nos corresponde, hagamos de este Cuerpo una policía mejor".