Piojos y colegio: Las claves y las dudas para cuando surja el problema

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Uno de los principales quebraderos de cabeza para muchos padres cuando arranca el curso escolar son las enfermedades que pueden desarrollar sus hijos más pequeños, dado que su sistema inmune todavía está en desarrollo. Los más temidos, por su fácil contagio, destacan los piojos.

Aunque muchos padres se desesperan cuando los descubren en el pelo de sus hijos o simplemente al ver el cartel de advertencia en el colegio, la guerra contra estos insectos no está perdida y basta con una toalla, una lendrera, un buen pediculicida, un repelente de piojos y un poco de paciencia para eliminarlos.

 

Lo primero que se recomienda es revisar el cabello siempre que se note picor en el cuero cabelludo y se sepa de casos recientes de piojos en el entorno familiar o escolar. El examen del pelo con la lendrera permite arrastrar los piojos mechón a mechón y, si se coloca un paño blanco sobre los hombros, se verán cuando caigan tras arrastrarlos del pelo.

 

En caso de confirmar la presencia de piojos, se debe aplicar el tratamiento con pediculicida masajeando la zona para asegurar que el producto llega a todo el cabello para posteriormente lavarlo con un champú cosmético que lo deje suave y permita peinarlo con una lendrera para retirar los piojos muertos y las liendres.

 

Por último, y para evitar que vuelvan a resurgir, aconseja repetir la misma operación una semana después, si sigue habiendo piojos vivos y o liendres, para asegurarse de que se han eliminado todos los insectos.

 

Aunque el procedimiento es sencillo, la aparición de piojos suele generar mucha inquietud sobre el riesgo de contagio, cómo combatirlos y si volverán a aparecer más adelante

 

DIEZ DUDAS FRECUENTES 

 

1- ¿Se puede prevenir una infección de piojos?

 

Sí, vigilando constantemente la cabeza de los niños. Sobre todo, conviene revisar el cabello con la lendrera cuando se sepa de algún brote de piojos en el colegio. Si confirmamos que nuestro hijo no tiene piojos y sabemos que en su entorno sí los hay, usaremos repelentes de piojos de venta en farmacias. No se debe usar un pediculicida si no se confirma que existen piojos porque se pueden generar resistencias.

 

2- ¿Cómo evitar el contagio si un hijo tiene piojos y otro no?

 

Primero, evita el contacto entre las cabezas de los menores y que compartan objetos que tengan contacto con el cabello. Luego, inspecciona las prendas de ropa, toallas, gorros, etcétera, que puedan haber compartido. Siempre que sea posible, lava la ropa del niño infestado a una temperatura superior a sesenta grados.

 

También, mete los juguetes y peluches del niño afectado en una bolsa hermética durante tres días, porque como los piojos se alimentan cada 4-6 horas de la sangre del huésped, no pueden vivir tanto tiempo aislados y morirán. Los peines, horquillas y cepillos, sumérgelos en agua hirviendo y aspirara toda la casa.

 

3- ¿Es posible contagiarse en las piscinas?

 

Cuando los piojos están dentro del agua, sea en el mar, piscina o ducha, entran en un estado de animación suspendida, pero se mantienen agarrados al cabello. Por lo tanto, es improbable que los piojos se transmitan en el agua, pero sí podemos contagiarnos al compartir toallas o guardar artículos personales y ropa cerca de objetos infectados. Así, a los niños se les debe enseñar a no compartir ese tipo de artículos, tanto en la piscina como en los vestuarios.

 

4- ¿Pueden transmitir piojos los animales de compañía?

 

  No, los piojos sólo pueden vivir en la cabeza de las personas. Son parásitos humanos.

 

5- ¿Se dan más en los niños o en las niñas?

 

Los piojos suelen transmitirse más entre las niñas, no porque tengan el pelo más largo, sino por los juegos que suelen realizar, en los que están más juntas y abrazadas, y porque comparten más objetos como horquillas, coleteros, peines, etcétera. También hay niños, sin importar el género, que tienen más predisposición a padecerlos, debido a su composición sanguínea.

 

6- ¿Por qué se produce el picor?

 

Las molestias se producen por la saliva que genera el piojo al picar sobre el cuero cabelludo para alimentarse. Rascarse la cabeza en exceso puede irritar el cuero cabelludo y producir una pequeña infección bacteriana que aumente el malestar.

 

7- ¿Qué producto usar para tratar a mi hijo?

 

Existen lociones o espumas pediculicidas, que deben aplicarse siempre sobre el cabello seco, masajeando la zona ligeramente y de acuerdo a las instrucciones del fabricante y el farmacéutico, quien nos recomendará la solución más adecuada a nuestro caso en cuanto a formato y composición. Tras aplicar el pediculicida, hay que lavar el cabello con el champú habitual y, en los posteriores, revisar la cabeza para eliminar, de forma manual o con la lendrera, las liendres que hayan podido sobrevivir.

 

8- ¿Cuándo está completo el tratamiento?

 

Si al revisar la cabeza pasados siete días desde la primera aplicación del tratamiento no quedan piojos ni liendres, se puede decir que se ha completado el tratamiento. Además, no nos olvidemos de realizar este tratamiento de eliminación a todos los afectados a la vez, para evitar la reinfestación. Todo este proceso puede llevarnos entre una y tres semanas, dependiendo del producto y la constancia en el seguimiento.

 

9- ¿Por qué hay que repetir el tratamiento de eliminación?

 

No hay que repetirlo por sistema, sino solo si pasados siete días, siguen quedando piojos vivos o liendres en la cabeza. Con que haya quedado alguno, es suficiente para que se reproduzcan más piojos.

 

10- ¿Cómo se puede saber si las liendres están vivas?

 

Los piojos depositan las liendres en el flequillo, la base del cabello y detrás de las orejas, porque son las zonas más calientes y apropiadas para la supervivencia. Por tanto, cuanto más lejos de la base del cabello estén, más tiempo llevarán en la cabeza y ya habrán eclosionado o estarán muertas. Sin embargo, a simple vista es prácticamente imposible diferenciarlas (de hecho, es frecuente confundirlas con caspa), por lo que hay que eliminarlas todas.