Pillay advierte de que la estabilidad en Tíbet "nunca se alcanzará" por la vía de las violaciones de DDHH

Pide al Gobierno y a los tibetanos que pongan fin a las "formas desesperadas de protesta", en referencia a las autoinmolaciones
Pide al Gobierno y a los tibetanos que pongan fin a las "formas desesperadas de protesta", en referencia a las autoinmolaciones

GINEBRA, 2 (EUROPA PRESS)

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha instado este viernes a las autoridades chinas a respetar las libertades fundamentales de la población tibetana ante el "aumento alarmante de formas desesperadas de protesta", en referencia expresa a las autoinmolaciones, y ha advertido de que la estabilidad social en Tíbet "nunca se alcanzará" por la vía de las violaciones de los Derechos Humanos.

En un comunicado, Pillay ha expresado su preocupación por "las continuas denuncias sobre actos de violencia contra los tibetanos que aspiran a ejercer sus derechos fundamentales de expresión, asociación y religión" y ha hecho mención a "los informes sobre detenciones y desapariciones, sobre uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos y sobre el freno a los derechos culturales de los tibetanos".

"He mantenido varios intercambios con las autoridades chinas sobre estas cuestiones", pero "se debe hacer más para proteger los Derechos Humanos e impedir las violaciones", ha declarado Pillay. "Pido al Gobierno que respete los derechos a la reunión pacífica y a la expresión, y que libere a todas las personas detenidas únicamente por ejercer esos derechos universales", ha agregado.

En su comunicado, Pillay ha manifestado que las autoridades deben responder adecuadamente a las quejas de los tibetanos ante el "alarmante aumento" de las "formas desesperadas de protesta", en referencia a las cerca de 60 autoinmolaciones que se han registrado desde el pasado mes de marzo en Tíbet --siete de ellas en las dos últimas semanas-- contra el régimen represivo de Pekín.

En este mismo sentido, Navi Pillay ha instado a los tibetanos a contenerse en el uso de "formas extremas de protesta, como las autoinmolaciones", y ha reclamado a los líderes comunitarios y religiosos que "hagan uso de su influencia para ayudar a poner fin a esta trágica pérdida de vidas".

"Reconozco el intenso sentido de frustración y desesperación de los tibetanos que les ha llevado a recurrir a medidas tan extremas", pero "hay otras formas para expresar claramente estos sentimientos", ha manifestado Pillay. "El Gobierno también debe reconocer este problema y permitir que los tibetanos expresen sus sentimientos sin miedo a las represalias", ha añadido.

RECOMENDACIONES DE LA ONU

"La estabilidad social en Tíbet nunca se alcanzará a través del endurecimiento de las medidas de seguridad ni de la eliminación de los Derechos Humanos", ha destacado Pillay.

Por ello, la Alta Comisionada ha pedido al Gobierno que "considere seriamente las recomendaciones hechas por varios organismos internacionales de Derechos Humanos" y haga uso "por sí mismo de los dictámenes técnicos de los expertos independientes de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos".

Al respecto, Pillay ha hecho mención a las recomendaciones del relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, que ha reclamado que se ponga fin a la sedentarización forzosa de los pastores nómadas, que constituyen la mayoría de la población tibetana.

También ha recordado las recomendaciones del Comité de Eliminación de Todas las Formas de Discriminación (CERD), que ha pedido una revisión de las políticas o de los incentivos que contribuyan a alterar sustancialmente la composición demográfica de las zonas autónomas en que viven las minorías y a analizar las "raíces profundas" de la violencia interétnica", con mención especial a los enfrentamientos que se registraron en marzo de 2008 en la Región Autónoma de Tíbet, que concluyeron con al menos 19 muertos.

Aparte, Pillay ha recordado que el Comité de la ONU contra la Tortura recomendó en 2008 que China investigase de forma "profunda e independiente" los acontecimientos que rodearon a las protestas de marzo de 2008, como "el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, monjes incluidos, en los condados de Kardze y Ngaba y en Lhasa; y las denuncias sobre torturas y malos tratos contra los detenidos".