Pilar Valero, campeona de la euroliga 1993 con dorna godella “Que hayan pasado 18 años muestra que algo así es un auténtico logro”

Su equipo. “Nos conocíamos todas muy bien, casi jugábamos de memoria aunque no fue fácil”
T. S. H.

Ella ha sido la penúltima jugadora en decir adiós al baloncesto de aquel equipo español que en 1993 logró la que hasta el domingo era la última Euroliga lograda por nuestro baloncesto. Pilar Valero era una de las más jóvenes en un plantel en el que estaban entre otras Laura Grande, Paloma Sánchez o Ana Belén Álvaro, entre las españolas, o la mítica Natalia Zasulskaya, entre las foráneas.

El domingo disfrutó con Halcón Avenida como todos los aficionados españoles y, además, lo hizo por partida doble porque vio cómo Alba Torrens, con la que coincidió en el Celta, lograba el MVP. “Lo que ha sucedido es una pasada. Tras la semifinal le mandé un mensaje a Alba y le dije que estaban ante una oportunidad que no se da todos los días. Llegar a una final así está al alcance de pocos y si jugarla supone un subidón de adrenalina tremendo, ganarla ya es indescriptible”.

Pilar Valero recomienda a todas las protagonistas de este título y a los aficionados que disfruten de él y lo valoren como se merece. “Es algo que cuando lo ganas sabes que es relevante pero igual no se le da la suficiente importancia. Que hayan tenido que pasar 18 años para que otro equipo español conquistara la Euroliga muestra que es un auténtico logro”, apunta.

De entonces a ahora, muchas cosas han cambiado, empezando por el baloncesto que se juega. “Ahora es mucho más físico, más rápido y antes jugábamos con un mayor control. Si hoy eres una jugadora con un potencial físico importante tienes más posibilidades de hacer algo importante mientras que antes primaba más el talento. Eso sí, ahora también sigue habiendo mucho talento”, señala Pilar Valero, una de las aleras más importantes de la historia de nuestro baloncesto.

De Dorna a Halcón Avenida. “Nosotras nos conocíamos todas muy bien, casi jugábamos de memoria, aunque por su puesto no fue fácil ganar”, rememora Valero. “Avenida es un equipazo y se lo han merecido. Además cuando piensas que ahí han estado dos equipos españoles, es una auténtica pasada. La pena es que por el sistema de competición no pudieran llegar los dos a la final pero, como siempre se dice, el campeón lo es porque se lo merece”.

Si por alguien se alegra es por Alba Torrens, con la que coincidió en el Celta. “Cuando vi que ganaban y que encima le daban el trofeo a la mejor jugadora, me emocioné. Lograr algo así es el culmen para cualquiera pero lo que está claro es que un título personal así es mérito de todo el equipo. Es mi amiga y en cada tiro de verdad que hasta me ponía nerviosa”, bromea. “Es una jugadora que no tiene límites y hará cosas buenas donde esté porque donde va, la monta. Lo mejor es que tiene mucho por mejorar y si las lesiones la respetan, hará grandes cosas en este deporte”.

Por último Pilar Valero reconoce que la Euroliga no podía encontrar mejor destino que Salamanca. “Me imagino la que se habrá montado allí porque lo de Salamanca es brutal. Espero que se monte una muy gorda cuando lleguen porque así tendrán más repercusión”.