Pierde la magia a domicilio

TIRÓ UN TIEMPO. El Salamanca pecó de falta de intensidad en la primera mitad y permitió que su rival dejara casi sentenciado el encuentro con tres goles.
Paco Jiménez (área 11)
L a Unión Deportiva Salamanca cosechó su segunda derrota consecutiva a domicilio y no pudo reencontrarse con la buena racha de principio de temporada que le llevó a ganar sus cuatro primeros desplazamientos ante una Ponferradina que logró su segunda victoria en El Toralín y que le permite salir de los puestos de descenso.

El equipo de Óscar Cano, irreconocible en defensa en el primer tiempo, se mostró blando y fallón en las inmediaciones de Biel Ribas y facilitó los goles de los locales. Aun así, una briosa reacción en el segundo período pudo terminar con un resultado positivo, pero a la Unión le faltó tiempo y le sobró lastre. Se dio demasiado tarde cuenta de que el partido podía caer de su lado, o al menos de que podía empatarlo. De hecho llegó a hacerlo, pero el colegiado anuló a Kike López un gol en las postrimerías por un fuera de juego, al menos dudoso.

La primera acción de peligro fue para la Unión Deportiva Salamanca, cuando dentro del área Alejandro Zamora hizo intervenir a Makay dentro del área cuando apenas habían transcurrido dos minutos del duelo. Inmediatamente abrió el partido y los dos equipos llegaban con frecuencia a las áreas contrarias.

Cristian disparó ajustado desde la frontal y poco después Miguel Ángel hizo intervenir con acierto a Biel Ribas. Goikoetxea, que se incorporó al ataque con frecuencia sorprendiendo a sus adversarios, exigió también al portero local en una intervención tras un remate de cabeza cuando el encuentro alcanzaba el cuarto de hora. La Unión, que salió con valentía, buscó el gol que le pusiera en ventaja, pero lo hizo sin encontrarlo y, por contra, le hicieron daño con muy poco.

El 1-0 llegó pronto, cuando apenas se habían alcanzado los veinte minutos de partido, en una jugada trenzada de la Ponferradina, con disparo de Saizar que rechazó Biel Ribas y Del Olmo empujó a la red libre de marcaje, tranquilamente y sin oposición.

Trató de responder el Salamanca por medio de Marcos Márquez, que peinó un envío al área con mucho peligro, y de Perico, pero el portero de la Ponferradina se mostró muy seguro y detuvo los dos remates. Daba muestras de poder hacer daño en labores ofensivas el equipo de Cano, que sin embargo se mostraba frágil en defensa y vulnerable en el centro del campo, permitiendo que se crecieran poco a poco los de Granero, que además tenían la confianza del primer gol.

Cuando más atacaba el equipo salmantino, se vio sorprendido de nuevo por el equipo berciano, casi idéntico al primero. Fue un tanto de De Paula tras un rechace, en otra jugada en la que la defensa salmantina se vio retratada.

La Ponferradina desbordaba a un adversario que tras los dos tantos parecía desorientado y que se mostraba impotente para recortar la desventaja en el marcador, sometido al dominio del equipo berciano.

Fue en la segunda mitad cuando la Ponferradina puso la sentencia tras un centro de Candela que despejó Ribas. El balón llegó de nuevo a Saizar y éste mandó a la red para deleite de la afición local.

Parecía el partido resuelto y fue entonces cuando Cano dio entrada a Mario Rosas y Galindo y la Unión se vino arriba, liderada por el jugador boliviano principalmente. Desde sus pies se intentó la reconstrucción de su equipo.

Perico acortó distancias con un disparo a media altura y Galindo y Arbilla, que corrió la banda constantemente en este segundo tiempo, crearon situaciones muy comprometidas para los locales.

Un centro del lateral navarro Arbilla propició el segundo gol de Márquez, al que se anuló también otro gol por fuera de juego. Con un tanto de desventaja el Salamanca se lanzó a tumba abierta contra el marco de Makay, ante un adversario que se temía lo peor, y llegó el tercer tanto pero el colegiado se lo anuló; también otro a Mario Rosas por fuera de juego. La Unión no dejó de buscar el gol y acorraló a los bercianos, pero le faltó tiempo para haber puesto la igualada, que mereció después de su ambiciosa reacción. El equipo charro demostró que tiene más fútbol del que demostró en el primer tiempo, en el que faltó eso que precisamente esta semana el técnico reclamó a sus jugadores, intensidad y concentración.