Piden 18 años para un padre que mató a su hijo con una machota y después se fue a ver la tele con su familia

El acusado limpió los restos de sangre y trasladó el cuerpo de su hijo al dormitorio de éste, tras lo que se fue a la calle. Cuando regresó, a los 15 minutos, se fue al salón a ver la televisión junto al resto de la familia.

La Fiscalía de Málaga ha solicitado una pena de 18 años de cárcel para un hombre de avanzada edad, al que acusa de acabar con la vida de su hijo, con el que había malas relaciones debido a "continuos enfrentamientos y episodios violentos derivados del consumo de drogas" por parte de la víctima. El juicio se celebrará con un jurado popular y se prevé para el día 25 de mayo.

  

Los hechos tuvieron lugar el 17 de enero de 2014. Según el escrito de acusación provisional, presentado por el ministerio fiscal y al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado, de 72 años, residía junto a su mujer y sus dos hijos en la localidad malagueña de Antequera y la relación familiar entre el progenitor y la víctima estaba "muy deteriorada".

  

Ese día, después de comer, el procesado aprovechó que su mujer había salido y que su otro hijo estaba durmiendo para, según esta acusación pública, coger una machota y, sin discusión previa, se dirigió al salón donde estaba la víctima tumbada en el salón, se le acercó por la espalda y "comenzó a golpearle en la cabeza en varias ocasiones".

  

Según el ministerio fiscal, el acusado se acercó "de forma imprevista" a su hijo, que estaba tumbado en el sofá "ajeno a las intenciones de su padre", por lo que se vio "sorprendido y sin posibilidad de defenderse del ataque". La víctima sufrió varias heridas y falleció de forma "prácticamente inmediata a consecuencia de los golpes recibidos con la machota".

  

Después de esto, dice la acusación pública, el acusado limpió los restos de sangre y trasladó el cuerpo de su hijo al dormitorio de éste, tras lo que se fue a la calle. Cuando regresó, a los 15 minutos, se fue al salón a ver la televisión junto al resto de la familia, es decir, su mujer y el otro hijo, "sin hacerles ningún tipo de comentario de lo que había sucedido".

  

Continuó así hasta que al menos dos horas más tarde llegaron agentes de la Policía Local encargados de controlar el cumplimiento de una pena de localización permanente impuesta al fallecido, a los que reconoció que había golpeado a su hijo con una machota, según el escrito de calificación inicial que fue emitido por el ministerio público.

  

Por estos hechos, se le acusa de un delito de asesinato, con la circunstancia que agrava la pena de parentesco, y se solicita que se le imponga la pena de 18 años de prisión. Los familiares de la víctima, con 40 años entonces, que también son del procesado, no reclaman la indemnización que les pudiera corresponder por estos hechos.