Piden 18 años de prisión para un hombre por una violación en 2006

Paternidad. El acusado es el padre biológico de un niño, fruto de las relaciones sexuales, que afirma fueron consentidas por la víctima y no a consecuencia de la supuesta agresión sexual a la misma
M. S. B.

Los supuestos hechos ocurrieron en la noche del 26 de febrero de 2006, cuando el acusado, A. S. B., para el que la acusación particular pide 15 años por agresión sexual y tres más por amenazas, se encontraba en la casa de la víctima y el marido de ésta, junto a su mujer y sus cuatro hijos, donde se disponían a pasar la noche tras haber estado en el Carnaval de Ciudad Rodrigo. Antes de que los dos implicados se fueran a dormir, el acusado, según la declaración de la víctima, A. B. L., le pidió que le acompañara al coche, a 400 metros de la casa y junto a los corrales para ganado con los que contaba la finca.

Según la supuesta víctima, fue entonces cuando, “él me agarró la cabeza con las manos y me dijo que se la chupara” para después sujetarle fuertemente y colocarle tumbada boca abajo para proceder a penetrarla vaginalmente. Un hecho que la víctima no denunció en los días posteriores, sino al mes de que ocurrieran los hechos, además de que según todos los implicados en el escenario, el día siguiente transcurrió con total normalidad entre todos, lo que ha destacado en varias ocasiones la parte de la defensa.

Las contradicciones se sucedieron en la historia de la víctima, ya que según su testimonio, la supuesta agresión de produjo en el campo, cerca de los corrales donde se guarda el ganado. En cambio, según la declaración de una compañera de trabajo a la que le contó lo sucedido, A. B. L. le relató que la violación se produjo en el sofá del domicilio. Según la acusación particular, que ha mantenido la pena inicial de 18 años para el acusado, éste acosaba a la demandante desde mayo de 2005, momento en que ambas familias, que mantenían una estrecha relación de amistad, celebraron la comunión del hijo menor de los denunciantes. Sin embargo, para el Ministerio Fiscal y la defensa, las relaciones sexuales que matuvieron ambos implicados fueron anteriores y consentidas, ya que mantenían una relación sentimental debido a la mala situación de los dos matrimonios, de ahí, que ante la reconciliación del acusado con su pareja, la víctima le acusara de violación. El caso ha quedado visto para sentencia por el juez de la Audiencia.