Piden 120 años de cárcel para el líder de los 'Casuals' por extorsionar discotecas y dar palizas

Los "Casuals" son la facción más radical de los Boixos Nois
La Fiscalía de Barcelona pide una pena de hasta 120 años de cárcel para el líder de los 'Casuals', la facción más radical de los Boixos Nois, Ricardo Mateo, por dedicarse a la extorsión de los dueños de discotecas, dar palizas por encargo y traficar con drogas.

En su calificación, la fiscal considera que los 29 integrantes de los 'Casuals' y 'Minicasuals' formaban una banda criminal que se dedicaba a cometer de manera "sistemática y profesionalizada acciones contra la propiedad, la integridad física y la libertad ajenas".

Algunos de los otros acusados de pertenecer a esta banda de delincuentes se enfrentan a penas que en algunos casos llegan a los 60 años, por delitos como asesinato en grado de tentativa, allanamiento violento de local abierto al público, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, lesiones con objeto peligroso, extorsión y coacciones, entre otros.

La banda empezó a actuar en 2006 y se organizó con el nombre de Casuals, adoptando la indumentaria y apariencia de los hinchas radicales, y practicando "el fanatismo violento en torno al FC Barcelona", sin que esté acreditada su adhesión a los postulados nacionalsocialistas, según la Fiscalía, pese a que llevaban tatuajes y lanzaban consigas con dicho ideario, con un propósito intimidatorio.

El grupo se especializó en la ejecución de agresiones por encargo y en extorsionar a discotecas a las que les pedían dinero o que les contrataran como guardias de seguridad a cambio de no atacar a clientes y generar altercados violentos en los locales, además de que también se dedicaban al tráfico de drogas.

Según la fiscal del caso, obtuvieron de este modo "un enorme capital sin desempeñar actividad laboral lícita alguna", destinando las ganancias a sus gastos particulares, inversiones y compra de bienes de elevado precio, como coches de alta gama que después utilizaban en sus negocios ilícitos.

De hecho, a los acusados le intervinieron casi 200.000 euros en efectivo en los registros durante la operación policial, en el momento de su detención el 3 y 4 de febrero de 2010 por parte de los Mossos d'Esquadra.

LÍDER INDISCUTIBLE

Ricardo Mateo ostentaba en los Casuals un "indiscutido liderazgo", decidiendo qué encargos criminales se aceptaban y cómo debían llevarse a cabo, asignando cometidos a sus subordinados, manteniendo contacto constante telefónico y presencial con ellos principalmente en un bar y una tienda de L'Hospitalet, sus centros de operaciones.

Los procesados se organizaban en torno a dos subgrupos: los Casuals y los Minicasuals --que integraban a los más jóvenes--, aunque "el conglomerado mantenía en conjunto su cohesión a través de una férrea disciplina jerárquica interna impuesta por Mateo".

Si alguno de sus subordinados incumplía sus órdenes, les aplicaba correctivos como multas o palizas él mismo o alguno de sus lugartenientes, llegando uno de ellos a tener que cambiar de ciudad y esconderse para salvaguardar su vida, prosigue la fiscal.

En su actividad adoptaban "estrictas medidas de seguridad y contravigilancia" y contaban con un gran arsenal, desde armas de fuego hasta puños americanos, defensas eléctricas y porras extensibles.